Análisis: ‘Perdidos en la tribu’ (de cartón piedra)

perdidosenlatribu

El domingo se estrenó en Cuatro el nuevo reality ‘Perdidos en la tribu’.

No es que Jack y Locke visiten el programa de Sardá. El formato consiste en llevar a varias familias españolas a convivir con distintas tribus de anticuadas formas de vida. Quién mejor se adapte, ganará un premio en metálico.

El programa no me gustó nada. ¿Por qué? Resulta poco creíble y constantemente tienes  la sensación de ruptura de la cuarta pared.

En cierta manera, esta ruptura es innevitable en cualquier programa de docu-reality, y el espectador debe hacer un “pacto” de creerse lo que ve. En la tele casi todo es mentira, y lo sabemos, pero hay que intentar que no se note. Y hay casos y casos.

Por ejemplo, en ‘Pekín Express’ era normal hacerse preguntas del tipo ¿sería la gente tan amable si no vienesen que van con un cámara de televisión? ¿pararían los coches de no ser así? ¿se atreverían los concursantes a dormir en casas de desconocidos y a subirse en coches ajenos si no llevaran un equipo detrás que les da seguridad?. Pero después de las preguntas, había otras cosas. El programa no sólo se basaba en esos momentos de convivencia interpretada ante la cámara, sino que también había competición, juegos, carreras, etc. Y estos elementos equilibraban la balanza y restaban importancia a lo anteriormente mencionado.

En ‘Perdidos en la tribu’ no pasa esto ya que se limita solamente a esa convivencia grabada. Da la sensación de que todo está muy preparado. Quizás no por parte de los concursantes, que sí se les ve espontáneos, pero sí por parte de las tribus que casi parecen actores (si es que no lo son). Tal vez se deba a que no es la primera vez que se acerca alguien a grabarles, pero se les ve muy dispuestos, desenvueltos ante las cámaras e, incluso, conocedores de la dinámica del juego.

Además, alguna tribu tiene un aspecto como de escenario de película barata. Me da la impresión de que fuesen un decorado o una instalación de parque temático, y que en algún momento alguien se va a apoyar en una casa y va a romperse y ver que es de cartón piedra o que esconde un generador eléctrico o algo por el estilo.

Quizás no sea sólo culpa del programa, pero las tribus se ven tan resabiadas y conocedoras de los occidentales, que no queda creíble lo que nos quieren vender de que los concursantes van a un lugar virgen e inexplorado.

En favor del programa está la elección del casting, con unas familias que pueden dar bastante juego.

Aun así, y con Nuria Roca y todo, el programa consiguió un fantástico 13,3% con 2.273.000 espectadores. Que nadie me interprete mal, no digo que Nuria sea mala comunicadora, pero tiene una mala suerte con todo lo que presenta…

Aunque también hay que decir que no supo retener la gran audiencia de su predecesor, ‘Callejeros Viajeros’, que reunió a 3 millones de espectadores y un 18,2% de share.

Anuncios

Una respuesta

  1. No me creo lo de que encontrase los huevos de avestruz a la primera, todos puestos ahí perfectamente en la tierra, al ladito del campamento.
    Tampoco me creo que cuando sacaron el mapa del mundo en papel, el jefe decía que no sabía qué era lo azul, que si era el cielo…menudo guión que tienen…si además son los mismos que el el programa original…ya conocen…como siempre, España COPIA TODO, y los tontos de los españoles, pensamos que es muy original.
    Carlos.
    Pd: Me gusta el programa y lo seguiré viendo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: