Esto SÍ es telebasura: Kiko y el destape de la teta de Yola

yolasalvame

Antes que nada me disculpo por los días de inactividad que ha tenido el blog por motivos, sobre todo, estudiantiles. Voy a comentar un tema un poco pasado pero que no quería dejar pasar.

He de aclarar antes que nada que yo no soy enemigo de lo que se suele llamar la “telebasura”. No encuentro mal en entretenerse con informaciones banales acerca de algunos personajillos que disfrutan (aunque digan lo contrario) de que se les siga y se les trate como celebrities, siempre y cuando la cosa esté contada con gracia, como en el ‘Aquí hay tomate’ de la primera etapa que tan divertido era. No huyo al escuchar la palabra reality porque entiendo que eso pueden ser más cosas que un grupo de gente encerrada en una casa, y aunque ya no me prodigo tanto ante según qué programas, me he tragado varias ediciones de grandes hermanos, islas, selvas y demás.

Dicho esto, creo que queda palpable que no soy la típica persona con prejuicios hacia un tipo de televisión que criticaría todo lo que saliese en programas como ‘Sálvame’. Pero esto no tiene nombre.

Hace unos cuantos días tuvo lugar en el programa que actualmente presenta Jorge Javier Vázquez una escena que me pareció de lo peor que he visto en mucho tiempo por televisión, y que no sólo podría denominarse “telebasura” sino que además debería ser censurable y denunciable.

Me refiero a la espantosa situación protagonizada por Kiko Hernández y padecida por Yola Berrocal en la que el contertulio mientras entrevistaba a la muchacha le metía la zarpa en el escote, bajándole el palabra de honor y dejando al aire el pecho de Yola.

Sinceramente, una acción así me parece deleznable. Por eso, aunque ya han pasado varios días de esto, no quiero dejarlo pasar sin poner el grito en el cielo. Estamos hablando de algo serio que yo casi denominaría como una agresión de género o como un principio de agresión sexual.

Cabe también destacar cual fue la actitud del resto de participantes del programa. El presentador, en lugar de poner en su sitio al contertulio salido del tiesto y atajar el problema, no paraba de reírse de la situación, animando a que todo fuera a más, incluso se reía en la cara de la chica mientras le pedía perdón. Reponían la imagen del pecho una y otra vez mientras ella intentaba tapar las imágenes que aparecían en una pantalla gigante, y el resto de colaboradores la jaleaban.

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