‘Lo que diga la rubia’: Análisis y cancelación

Tenía pendiente hacer un análisis del nuevo programa de Cuatro, ‘Lo que diga la rubia’, pero lo he dejado pasar un poco y ya me lo han cancelado. No obstante, aprovechando los últimos momentos del magacín voy a hacer este análisis, pero dadas las circunstancias me centraré sobre todo en los aspectos que han podido llevarlo al fracaso y qué podrían haber mejorado.

Antes de nada, quiero dejar claro que el programa era un magacín de los de toda la vida, por mucho que en las promos dijeran que no, y por mucho que ellos lo llamen “actually show” en las notas de prensa, el género del programa es un magacín aunque hayan intentado probar cosas distintas.

También quiero comentar que me parece muy equivocada la decisión de cancelar el programa de forma tan prematura, por varias razones, muchas de ellas de las de siempre.

Primero porque hay que tener en cuenta que las tardes, y otras franjas del day time, no son como el prime time que se pueda conquistar a base de intensas campañas de promoción. En las tardes entra en juego la fidelidad del espectador, y es absurdo pensar que de un día para otro un millón de personas vayan a cambiar sus hábitos y ver a Luján en vez de ‘Sálvame’. La conquista de las audiencias de la tarde es algo más lento y progresivo. Me parece que los de Cuatro han pecado de ingenuos al pretender que esto fuese la bomba de un día para otro. Un programa de este tipo necesita rodaje, darse a conocer poco a poco, dar tiempo al boca a boca e ir consiguiendo fieles.

Hay que fijarse también en que los datos que recibe de ‘Valientes’ son pésimos, y que la duración del magacín de Luján es demasiado extensa. Y además, es absurdo cancelar un programa sin tener un recambio decente que poner que poner. Aunque de momento los datos de ‘Valientes’ son mejores, creo que ese programa tiene más culpa y es el que debería estar ya más que cancelado.

Pero sobre todo, creo que la cancelación es un error porque un magacín de este tipo es un producto muy modificable, y ya que se ha hecho una inversión tan grande en él, tanto a nivel de recursos como de promoción e imagen, es una pena tirarlo a la basura y quedar tan mal ante el espectador. Mejor sería ir cambiando cosas, ir probando e ir mejorándolo poco a poco. Porque con ese mismo material se podría hacer un programa mucho mejor dándole ciertos ajustes de los que hablaré más adelante.

Así que creo que lo más coherente que podrían haber hecho es acortarle la duración.

El problema principal del programa es la indefinición, tanto de público como contenidos. Es una especie de híbrido entre ‘Sé lo que hicisteis…’ y ‘Tal cual lo contamos’ con el pijerío de ‘Channel nº4’, ¿y eso a qué público se dirige? pues ni a los jóvenes que veían ‘Fama’ ni a los que ven ‘SLQH’, pero tampoco a las amas de casa que gustan de magacines al uso como ‘Tal cual’ u otros más desbocados como ‘Sálvame’. Y los contenidos son los que provocan esa extraña mezcla de targets, pues intentan vendernos los ingredientes típicos del magacín con formas pretendidamente juveniles. Y es que hay cosas que no pegan.

Tanto rosa y tanto dorado espantan al público juvenil, porque en la apariencia estética el programa parece un ‘Channel nº4’, pero si las amas de casa se quedan a verlo se encuentran una especie de ‘SLQH’-‘El hormiguero’ que no es lo que ellas buscan, y así, ni gusta a los jóvenes ni gusta a las amas de casa.

Sobre la conductora, Luján Argüelles, no hay pega que poner, ella estaba fantástica como siempre, natural y divertida. Pero un programa no puede tener éxito sólo por un presentador carismático, y muchas cosas alrededor de ella han fallado o eran mejorables.

Tampoco un plató tan grande como el que le han puesto es factor de éxito, sobre todo si está desaprovechado como aquí. El decorado es bonito, un poco cursi eso sí, y al igual que el programa es un medio camino entre ‘Channel nº4’ y algo más juvenil.

Y luego hay otra cosa, que parecerá una tontería, pero que a mí me molestaba un montón, y es que cada dos por tres, metían ese golpe musical que decía “Ruuuubiiiiiiiia”, que una vez es gracioso y cien produce urticaria.

Pero metámonos ya en el ajo del asunto. El programa tiene buenas intenciones pero peca de ser poco cercano al público, y como ya dije antes no definir al público al que se dirige. En cierto modo da una sensación de ser un poco elitista.

Secciones como la de Raquel Chamorro de la pija que baja a la vida de plebe, o el alteradísimo e insoportable Jossie, a quien ya vimos en el último y nefasto Supermodelo, no conectan con la audiencia, quedando como por encima de ella. No han sabido darle el giro gracioso y cercano, aunque con la de Raquel lo han intentado.

Luego tenemos algunas secciones que con el tiempo podrían funcionar. La actualidad la presenta Eugeni Alemany, haciendo prácticamente lo mismo que hacía en ‘¿Xq no te callas?’ de Telecinco, pero acompañado de Titulilla, un personaje de lo peor que he visto en televisión. Se trata de un hada a lo campanilla (¿se puede ser más cursi?) insertada en chroma que canta la actualidad. Es como los raps que hacen las hormigas de Pablo Motos, pero con menos gracia y un personaje que, si las hormigas son simpáticas, ésta es cursi a más no poder.

En otras secciones vemos corrillos con colaboradores variopintos como el inefable Mario Vaquerizo (maridísimo de Alaska), Lorena C conocida por participar en el debate de ‘GH’, o la ecléctica Francine Gálvez (algún día tengo que dedicarle un post a esta mujer), comentando temas corazonescos, pero como no queriendo hablar de ello. Y ese sí pero no nunca funciona. A parte de que en esos corrillos ha habido mucho lío y poca información, todo muy atropellado.

Dedican también mucho tiempo a contenidos reciclados de la cadena, no sabiendo muy bien hacer eso que hace tan bien Telecinco de la retroalimentación de contenidos, pues a ellos más que un hablar de tal programa les queda como un programa-anuncio.

Además, veo que las secciones no están en el orden correcto. Se abre con el consultorio Santimental, una sección que no está mal pero tampoco es la monda, que quedaría bien a mitad de programa, un poco de relleno, pero no para abrir. Al principio del programa pega más una sección como la de actualidad de Eugeni, que debería ser más fuerte para luego pasar a cosas más ligeras.

Por otro lado, pienso que recae demasiado peso sobre algunos pilares que no pueden aguantarlo, me refiero al trío de humoristas. Santi Rodríguez me gusta pero tiene sus límites, con Edu Soto no puedo desde nunca, y Eugeni no lo detesto pero tampoco me encanta, y creo que es limitadito para ciertas cosas, sobre todo para los sketches. Entonces, con tres humoristas que no son la monda no tiene sentido ponerlos durante todo el programa a hacerlos sketches de cualquier cosa, porque tener todo el rato a los mismos tres haciendo prácticamente lo mismo se hace pesado. Es un poco como pasa con Miki Nadal en ‘SLQH’ que lo ponen a hacer de todo y todo el rato y acaba cansando. No obstante han tenido momentos graciosos, incluso Edu Soto me gustó imitando a Calleja.

Pero bueno, no todo está mal, como he dicho Luján está desenvuelta, hay reportajes que están bien y también algunas secciones graciosas y las entrevistas quedan bien, pero le falta coger consistencia, cosa que podría arreglarse reduciendo el tiempo de emisión y concentrando la información, para que no quedase tan disuelta.

Por último decir que la cabecera me gustaba mucho, y aunque como apuntaba TELEpatético, se parece mucho a la de ‘De repente, Susan’, yo creo que es más bien inspiración/homenaje que plagio.

En conclusión, que el programa tenía bastantes fallos, pero que estos podrían haberse ido corrigiendo con el rodaje y haber ido encontrando a su audiencia poco a poco. No entiendo qué pretende Cuatro con esta cancelación, si de verdad espera que los parches que pongan van a funcionar y para qué invertir tanto en el programa y luego darle carpetazo en una semana. Muy mal por Cuatro.

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4 comentarios

  1. Lo primero, gracias por la mención y el enlace. Lo segundo, tanta celeridaden cancelarles sin intentar introducir cambios sólo puede significar que los jefazos han visto que no había por donde coger el programa. Pero sí, estoy contigo en que cinco días son muy pocos para dejarles sin programa, y más siendo un magazine que se puede adaptar con el día a día, pero es que supongo que veían que esto era ya insalvable y sólo iban a prolongar la enfermedad porque el magazine no sólo no gustaba es que a mucha gente le provocaba rechazo..

  2. Sí, estoy de acuerdo en que han pecado de ingenuos y han batido todo un récord por ello.

  3. @TELEpatético. de nada,a tí por darte cuenta de lo de la cabecera :P Yo entiendo que las cifras han sido muy malas, pero es que entonces no sé para qué invertir tanto dinero en un magacín si luego no van a intentar que funcione. No creo que fuese insalvable, al menos no más insalvable que cualquier otra opción que pongan que no sea Fama.

    @Teléfila record no sé porque los Pells también fueron fugaces jeje

  4. Pero de magazine seguro que lo tiene.

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