‘Eurovisión 2010. Destino Oslo’: Análisis de la gala y Daniel Diges ganador

En líneas generales he de decir que fue una gala corta, sobria, sin muchos más contenidos que las canciones candidatas y con bastantes fallos de realización.

El ganador resultó ser Daniel Diges, el actor que hacía de Gato en ‘Nada es para siempre’, ¡esto sí que es una buena celebración del 20 aniversario de Antena 3! Su canción, “Algo pequeñito”, a mí me suena muy como la que ganó el año pasado, así que con tal originalidad no creo que ganemos.

Pero volvamos a la gala, que hay mucho que decir.

La gala consistió en las actuaciones de los diez candidatos, un pequeño reportaje de la web de rtve y cómo se ha hecho en ella la preselección, y cuatro actuaciones musicales más. Después las votaciones, actuación del ganador y adiós muy buenas. Un poco soso. Como ya decía, la gala me pareció cortita y simplona, y parecía que más que un espectáculo fuese un puro trámite que tiene que hacer TVE, aunque de antemano estuviese todo ya decidido.

Estaba claro que el favorito de TVE y del jurado era Daniel Diges, y quedó bien claro cuando se deshicieron en halagos hacia él tras su actuación, mucho más que con el resto. Y no quiero acusar, pero se me hace raro que él fuese el más votado por la audiencia cuando no tiene una gran base de fans como puedan tener muchos de los triunfitos.

Sin duda no fue la noche de Anne Igartiburu, que tuvo que salir al paso de varias situaciones incómodas (la de John Cobra y la de Ainhoa) de las que hablaré después. Junto a ella estaba Ainhoa Arbizu en el backstage y un jurado muy poco imparcial y desganado.

Me pareció que faltasen contenidos para amenizar la gala y acompañarla. Y precisamente los adornos que eligieron no fueron los indicaros, pues en una gala con diez actuaciones musicales lo que menos apetece después es ver tres actuaciones más. Y menos si una de ellas es la de un tema tan soso como el de Rosa y otra del perpetrador musical Sergio Dalma. Contra, que a su lado Bustamante parecía la monda. La otra fue la del musical “Chicago” que abrió la noche. Y para colmo llegó Uribarri a montar un discurso de agradecimiento por no se sabe qué tan largo que parecía que era Almodóvar recogiendo un Oscar.

En lugar de esto podrían haber metido otras cosas en la línea del video de la preselección, haber mencionado a otros candidatos que no entraron entre los diez, preguntar a la gente de la calle qué canción les gusta más, o incluso el socorrido video de momentos eurovisivos. No sé, algo.

Nada que decir del plató, colorido y funcional, con escenario y público, y un rincón de saloncito para el jurado.

Lo que sí fue un problema fue la realización, que no acompañó en todas las actuaciones. Y además hubo meteduras de pata con los videos que se quedaban atascados, y ya para colmo, cuando hicieron el video recopilatorio de las actuaciones con los teléfonos se les olvidó meter la de Ainhoa, la cual luego se ha visto bastante cabreada. Y Anne intentando subsanar el error pero no había forma humana de que la muchacha dijese el teléfono, pero mientras ella apelaba al fair play (juego limpio) como quien se acoge a la quinta enmienda.

Y a eso hay que añadir fallos de sonido, como en las canciones de Galisteo y Venus donde la música solapaba las voces.

Otra cosa remarcable de la gala es el público, que estaba compuesto de “eurofans”, que no son fanáticos de la Unión Europea sino de Eurovisión y ha sido un grandísimo error. Estaban histéricos, gritaban, aplaudían cuando no debían e incluso se oyeron insultos. Casi queman el plató cuando pasó lo del no-video de Ainhoa. Yo creo que donde se ponga un público profesional que se tiene controladito, mejor.

Hagamos ahora un repaso de cómo fueron las actuaciones.

Pero antes una anotación. Curiosamente, las actuaciones de los dos que partían como favoritos, Diges y Coral, fueron las últimas. ¿Casualidad? Lo dudo.

Mis favoritas, Venus, abrieron la noche y la verdad es que estuvieron sosillas y me esperaba una puesta en escena más potente. Les faltó una coreografía más compleja y sobretodo más ensayos. Fallaron también los coros que no supieron acentuar los puntos fuertes de la canción. Tampoco acertaron con el look pin-up, que no estaba mal, pero no pegaba con la canción ni con cola, mejor hubiese sido el estilismo negro-cuero de las fotos promocionales. No obstante se defendieron bien, Mimi iba muy de líder, Marta la seguía y Diana estaba bastante perdida. En general bien, pero les faltó sorprender y hacer algo más contundente para conquistar al público. También hay que decir que la realización en esta actuación fue pésima, no las pillaban nunca juntas, no se veía bien el baile, no se lucían.

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