‘Generación Ni-Ni’: La gran mancha de LaSexta

El pasado lunes se emitieron unas imágenes en el programa ‘Generación Ni-Ni’ que están levantando mucha pólvora. Sé que llego un poco tarde a hablar del tema pero es algo que no debería dejar pasar.

Podéis ver la secuencia completa en el blog Teletridente de Elmundo.es, aunque os advierto que la escena es fuerte. En dicha secuencia un par de Ni-nis restriegan sus genitales contra una de sus compañeras de programa. Lo que no aparece, porque está cortada, es qué le dicen después los psicólogos a los Ni-nis, pero dudo que cualquier facultad de psicología te prepare para estas situaciones en las que es mejor recurrir directamente a los juzgados.

Como no es de extrañar, se están sucediendo las protestas que piden la retirada del programa y demás. Y esta vez, los grupos protestones tienen toda la razón del mundo. Se está hablando de agresión sexual y de violencia de género, y aunque no soy abogado, tiene toda la pinta.

Desde el primer momento se nos vendió el formato como bajo una supuesta pátina de función social, ya que el programa pretendía arreglar las vidas de unos jóvenes echados a perder. Yo, que he visto los primeros programas, ví más un ‘Gran Hermano’ con gente extremadamente chunga que un formato destinado a la reinserción. Quizás sí han hecho cosas con ellos buenas, pero el asunto se les ha ido totalmente de las manos y la organización del programa no ha sabido mediar, y sobre todo poner medidas preventivas para que algo así no pase.

Si una situación similar se hubiese dado en ‘Gran Hermano’, no creo que hubiese llegado tan lejos, pues antes de que se sacaran el miembro del pantalón ya lo habrían parado entre los compañeros, habrían entrado a la casa veinte seguratas de la organización o la mismísma Mercedes Milá se hubiese personificado allí en menos que canta un gallo y le habría arrancado el miembro al susodicho.

Los hechos acontecidos en ‘Generación Ni-ni’ son muy graves y no tienen justificación alguna ni siquiera bajo ninguna etiqueta de experimento social ni intención de ayuda. Y más graves parecen estos hechos en una cadena como laSexta, por la propia imagen que ellos han intentado forjar de cadena anti-telebasura y portadora única de la corrección y la ética audiovisual.

Sigue leyendo