Neox, de novedades y fragmentación televisiva

Mañana lunes tenemos dos novedades televisivas de la mano de Neox, actualmente el canal de TDT más interesante. A través de estas propuestas vemos cómo el canal está tomando forma y eligiendo bien su nuevo camino en lo que a la definición de su target se refiere.

Se estrena el dating show ‘NeoxNext’ y la segunda temporada del también programa de ligoteo ‘Invasores’.

‘NeoxNext’ es un programa de citas entre gente joven en el que los participantes podrán pasar de candidato si no les gusta diciendo la palabra que da título al programa. ‘Invasores’ es un programa muy ameno, es corto, divertido y ágil. Pero como ya os hablé de él aquí, no me voy a extender en hablaros hoy del programa.

‘Invasores’ se emitirá a las 16:45, mientras que ‘NeoxNext’ le sucederá a las 17:15, teniendo ambos una duración de media hora. Antes de ellos se emiten las reposiciones de ‘Física o química’, y después tenemos el bloque de sitcoms formado por ‘Me llamo Earl’ (que por cierto, mañana lunes emite el capítulo “Efecto 2000” que es grandioso) y ‘Cómo conocí a vuestra madre’, seguido del bloque de animación formado por ‘Shin-chan’, ‘Padre Made in USA’ y ‘Los Simpson’.

Neox forma así la apuesta más interesante y llamativa de las tardes dedicada al público juvenil. Parece que finalmente se han desmarcado del público infantil para el que también ofrecieron contenidos anteriormente (llegaron a reponer ‘Marco’ y ‘Heidi’), dejando esas opciones a otros canales como Disney Channel y sobre todo Clan, y además, también se alejan del sector juvenil de chicas preadolescentes (antes emitían series como ‘Lizzie McGuire’, ‘H20’ o ‘Los magos de Waverly Place’) que ahora monopoliza Disney Channel con series del corte ‘Hannah Montana’. En Neox se decantan ahora por los adolescentes un poco más creciditos y los jóvenes adultos, un target verdaderamente goloso al que no se le presta suficiente atención.

Lo cierto es que en un panorama como el actual de la TDT, lo acertado es que los canales nuevos tengan una personalidad marcada, unos objetivos concretos y que aspiren sólo a targets determinados. Es una tontería que haya tres canales dedicados al público infantil en general, y tiene más sentido que cada uno se ocupe de una parcelita del mismo.

Por ello es inteligente que Neox se lance a por ese público, en lugar de nadar en el mar de la indefinición de target como les pasa a Factoría de Ficción y LaSiete. Eso sí, tienen que tener cuidado los de Neox porque está a la vuelta de la esquina la irrupción de MTV en el panorama de la TDT gratuita, y ese canal sí que está destinado a buscar a los mismos jóvenes adultos que Neox.

Survivor: Samoa

Como ya dije el otro día, voy a comentar las temporadas que he visto de ‘Survivor’ una a una. Y hoy toca empezar por Samoa, que es la primera temporada que vi del programa y la que consiguió engancharme al formato. Vistas otras después, no puede decirse que Samoa sea la mejor temporada, pero tiene varios puntos a su favor, arranca fuerte y la estrategia es visible desde el principio, tiene algunos juegos bastante buenos y algunos cuerpos interesantes que alegran la vista, todo sea dicho.

A partir de aquí, spoilers de toda la temporada ‘Survivor: Samoa’.

Hablar de ‘Survivor: Samoa’ es hablar de la temporada de Russell, eso está claro. Un Villano no sólo por excelencia sino también por voluntad propia, pues decidió que desde el instante en que pisase la isla mentiría, urdiría, atacaría y se comportaría de la forma más miserable posible. Y era un buen plan en parte, sólo en parte.

Porque Russell comenzó a mermar las capacidades físicas y psicológicas de su tribu, Foa Foa, haciéndoles perrerías varias, lo que provocó que entrasen en una larga racha de derrotas contra la tribu rival, Galu. ¿En qué beneficiaba esto a Russell? Pues no en demasiado, porque llegar a la unificación con tan pocos miembros en su tribu casi le cuesta la propia expulsión. Por otro lado, Russell inició su “alianza de rubias tontas”, contándoles a todas la misma milonga y diciéndoles que no se lo contasen a nadie. Mientras el resto daba palos de ciego.

La estrategia de Russell no fue echar a los más débiles ni nada de eso. Utilizaba ese pretexto a veces para señalar a gente, pero su verdadera motivación para expulsar era quién era una amenaza para él y quién no confiaba en él, eliminando a quien dudase de su palabra o de su autoridad, como a Marisa, Betsy o Ashley.

Mientras tanto, en Galu no pasaba gran cosa, todos eran más o menos felices mientras Shambo era marginada, y con toda la razón del mundo, porque vaya ser insoportable y borderline. Me hace gracia que en el primer episodio Shambo decía que todo el mundo la amaba nada más verla o algo así, y al poco de estar en la isla estaba apartada, reviviendo sus traumas de patio de colegio y criticando a su tribu 90210. Sigue leyendo

Más que bailar con las estrellas

Hace algo más de una semana que acabó la última edición de ‘Más que baile’, el ‘Mira quién baila’ de Telecinco y lo hizo, cómo no, con polémica.

Al público le importó un pimiento que aquello fuese un concurso de baile y alzó como ganadora a la más patosa de las concursantes, pero también a la más mediática y cercana al populacho, Belén Esteban. Es vergonzoso que la audiencia se tome tan poco en serio el concurso y decida no premiar lo que se supone que hay que premiar, el baile, y se mueva por impulsos más primarios, pero qué le vamos a hacer

A mí ciertamente me da igual, porque no he seguido el programa ni me gusta, por lo tanto no me voy a enfadar con quien gane, aunque todos sepamos que Edurne, Victor o la Lomana lo hacían infinitamente mejor. Eso sí, queda para el recuerdo el video comparativo en el que Edurne y la Esteban bailan la misma canción, una haciéndolo maravillosamente y otra como un pato mareado que produce vergüenza ajena. Las comparaciones son odiosas, pero aquí fueron muy divertidas.

Pero para comparaciones abismales, y es a donde yo quería llegar, las que pueden hacerse entre el ‘Más que baile’ español y su homólogo estadounidense, ‘Dancing with the stars’. Y es que el reality americano que emite la cadena ABC llegó este martes a su final, y viendo algunos videos las diferencias saltan a la vista.

Ya os comenté cuando arrancó esta décima temporada que entre los concursantes había estrellas como Pamela Anderson o Shannen Doherty, y que me sorprendía que también formase parte de las concursantes Nicole Scherzinger, miembro del grupo Pussycat Dolls en el que ella ya bailaba de maravilla.

Pues acabada ya la temporada, finalmente ha sido Nicole y su pareja de baile, Derek Hough, los que se han alzado ganadores del concurso. Y es ver alguna de sus actuaciones para comprobar las diferencias abismales entre un concurso y otro, pero sobre todo entre una ganadora (Nicole) y otra (Belén).

Para muestra un botón. Se trata de una de las actuaciones de Nicole en la gala final. La actuación comienza en el minuto 1:45 aproximadamente.

¿Veis mucha diferencia? Además de que ellos bailan de muerte, y de que tendrán unos coreógrafos que dan mil vueltas a Poti, el producto final también es altamente mejor. La verdad es que el plató de España no tiene mucho que envidiarle al de allí, y aunque me guste más el americano por ser más colorido, quizás el de aquí sea hasta más grande. Pero lo que sí tienen allí muchísimo mejor es la realización, que es simplemente espectacular, porque además de tener cámaras por todos lados y en todos los ángulos posibles, pinchan la cámara idónea en el momento correcto, siguiendo los movimientos desde el mejor plano posible y a un ritmo muy vivaz.

Y por si os ha gustado, aquí os dejo algún video más, que la verdad es que merece la pena verlos. Sigue leyendo

‘Survivor’, el reality que deberías ver

Hace tiempo que quería dedicar un especial en mi blog a ‘Survivor’, y hoy por fin me he decidido a hacerlo. Llevo un tiempo enganchadísimo al programa, tanto que casi no me queda tiempo para ver series, y antes de que se pusiese tan de moda en la blogosfera.

Y es que algo tiene el formato que atrapa. Por un lado está tan bien “guionizado” (entiéndase por guión la ordenación de los acontecimientos sobre una escaleta) como una serie, enlatado de tal forma que el ritmo sea bueno y no sobre nada, pero por otro existe un mayor factor sorpresa que en las ficciones, pues la vida real, el libre albedrío de los concursantes muchas veces elimina la lógica y se producen actos verdaderamente inesperados.

Así, dedicaré varias entradas a analizar ciertos aspectos del concurso, o a comentar una a una las ediciones del programa que he visto.

Lo primero que hay que saber de ‘Survivor’ es que no tiene demasiado que ver con el ‘Supervivientes’ español, ya que allí no existe el televoto y la audiencia no dedide quién se queda ni quién gana, sino que los propios concursantes deciden a quién echan y los últimos eliminados, que pasan a ser el jurado, deciden cuál de los finalistas se llevará a casa el premio del millón de dólares.

Esta es la principal razón que lo hace atractivo con respecto a su pariente patrio, pues sin ser juzgados por la audiencia para avanzar, allí pueden hacer lo que sea con tal de sobrevivir, mentir, engañar y criticar es lícito si te permite quedarte un día más en la isla. Pero ten cuidado porque dichas malas artes podrán volverse contra ti cuando te enfrentes al jurado.

En las primeras ediciones, en las que todo estaba poco rodado, la superviviencia en el medio importaba, pero con el tiempo eso ha pasado a segundo plano y lo que verdaderamente importa es la estrategia y el juego social, conseguir alianzas que te garanticen que no serás tú el expulsado, que controlas el juego o que estás en el bando que tiene los números a su favor. Claro, parece simple que, si estás en el lado correcto todo irá bien, pero eso nunca se sabe ya que habiendo un jugoso premio a la vista, las traiciones están a la orden del día y en cualquier momento pueden tenderte una trampa tus propios compañeros y que veas tu antorcha apagada sin darte ni cuenta.

Y además están los juegos de inmunidad, bastante más currados que en la versión de aquí, y que aportan más emoción al juego añadiéndo un componente físico y dotando, con el elemento de inmunidad, una mayor impredecibilidad al juego.

No en vano el lema del programa es “Outwit, outlast, outplay”, que son las cualidades que debe tener un concursante del programa para ganar y significa algo así como “ser el más listo, ser el mejor jugador, ser el último”.

También tienen un presentador, Jeff Probst que es el perfecto anfitrión, que disfruta con el juego y sabe agitarlo y sacarle jugo.

Por todo eso, y por muchas otras cosas (cómo que la calidad de la producción es brutalmente buena) no debéis pensar que ‘Survivor’ es igual que el ‘Supervivientes’ de aquí, o que son cosas similares, porque no tienen casi nada que ver.

Para los que no hayáis visto nada de ‘Survivor’ y os pique la curiosidad os recomiendo empezar por la temporada 19, Samoa, por varias razones. Una de las pegas frecuentes de ‘Survivor’ es que le cuesta arrancar un poco, ya que en los primeros capítulos hay demasiada gente y el espectador aún no se sitúa bien ni conoce qué alianzas hay. En cambio Samoa arranca interesante desde el principio gracias a cierto personaje. Por otro lado, es una edición muy basada en estrategias y verla es darse cuenta de cuan diferente es el ‘Survivor’ de EE.UU. del ‘Supervivientes’ de aquí. Y además al ser la penúltima edición, no vemos la imagen o la edición arcaicas, sino que es una de las más cuidadas. Por eso, aunque Samoa no sea la mejor de las ediciones, sí que creo que es la idónea para introducirse en el reality.

Lo que no recomiendo es empezar por ninguna de las ediciones de ex-concursantes (All Stars, Micronesia y la actual Heroes Vs Villains) porque contienen muchos spoilers de ediciones pasadas, alusiones a quién ganó qué temporada o en qué lugar quedó quién.

Eso sí, no os lo perdais.

Especial Álvaro Carmona

Hoy dedico una entrada especial a Álvaro Carmona, tocayo mío y colaborador del programa ‘Buenafuente’, aunque probablemente sea más famoso por esto último. Aquí recopilaré información, y sobre todo videos, de Álvaro Carmona y sus intervenciones.

Desde que empezó a aparecer en ‘Buenafuente’ para mí fue todo un descubrimiento. Me gusta mucho el tipo de humor que hace, sencillo pero efectivo, y cómo innova a la hora de buscar nuevas formas desde las que hacer humor.

En este caso que os pongo a continuación, se trata de una canción muy graciosa titulada “Lo contrario”:

Para no saturar mucho esta entrada con videos, podéis ver más cosas de él en los siguientes enlaces:

Álvaro Carmona y Los Animales.
– Álvaro Carmona en ‘Buenafuente’. (Próximamente recopilaré todas sus apariciones en ‘BFN’ en otro post)

Si lo que veis os gusta, y quereis conocer más a Álvaro Carmona, lo que os recomiendo encarecidísimamente es su blog: Nimias cosas mínimas.

Siguiendo su estilo minimalista, Álvaro Carmona hace chistes, casi siemprevisuales, muy buenos. No siempre usa el mismo formato, pero normalmente usa una fotografía que no es graciosa y la acompaña del comentario preciso que hace que te rías a carcajadas. Simple pero grandioso.

Para que entendáis de lo que hablo, os pongo aquí las capturas de dos de sus entradas, a modo de ejemplo. Sigue leyendo

Una semana perdido

Se acaba ‘Perdidos’, ya todos lo sabemos, y como dije en este post anterior, hay que tomar la decisión de cómo veremos el final de la serie. Y en este punto he decidido que veré acabar la serie en su versión doblada.

Sin entrar en el eterno debate de si es mejor el doblaje o los subtítulos, que ahora no viene a cuento, y como ya comentábamos en los comentarios de la entrada anterior, yo he visto toda la serie de esta forma y por tanto me gustaría concluirla de la misma manera. Aunque a algunos os parezcan un horror las voces castellanas, a mí me gustan así y quiero oir en el último episodio al mismo señor que lleva diciendo seis temporadas “en episodios anteriores…” en lugar de ahora escuchar un “previously on Lost”, que estará muy bien pero no es lo que yo llevo viviendo con la serie. Para mi Desmond dice “colega” en lugar de “brotha” y así me gusta, marginadme por ello si quereis. Así, he tomado la determinación de cerrar este ciclo de la misma manera en que lo comencé y seguí, doblado al castellano, aunque esto conlleve algunos problemillas.

Al querer ver el episodio doblado me tendré que esperar una semana entera más que el común de los mortales que lo vea en versión original con la señal de Cuatro. Para mí esa espera la verdad es que no me supone ningún problema, podría esperar meses incluso y más aún teniendo en cuenta lo desencantado que me tiene esta sexta temporada, el verdadero problema son los spoilers. Porque una cosa es que no me esté gustando especialmente cómo avanza la cosa, y otra muy distinta es que no quiera llegar al final “virgen” de spoilers y sin conocer en qué consiste, que ya que he invertido tanto tiempo en la serie, me gustaría acabarla bien, hacer la gracia completa.

Pero, ¿cómo llegar a la emisión final sin conocer spoilers? Pues parece que va a ser difícil, porque uno puede vivir sin saber en qué acabó ‘Battlestar galáctica’ porque no tuvo una repercusión enorme en nuestra sociedad, o incluso no saber el final de ‘Los hombres de Paco’ que tuvo lugar el otro día, pero el de ‘Perdidos’ va a ser vox populi, y todo el mundo sabrá que al final de Perdidos pasa xxx, como todo el mundo sabe que en la película “El sexto sentido” (alerta spoiler sobre la peli), el personaje de Bruce Willis está muerto.

Así que durante una semana voy a permanecer lejos de las fuentes de spoilers, principalmente provenientes de internet. Dejaré temporalmente de usar redes sociales como twitter, no me pasaré por ningún blog y tampoco realizaré mi visita diaria por portales web sobre televisión como FormulaTV. Casi no me voy a conectar, a mirar el correo y poco más. Igual hasta me viene bien una semana de desintoxicación.

Pero también tendré cuidado de dónde me meto, no visitaré ningún lugar donde puedan congregarse frikis comentando el final de la serie y llevaré siempre a mano mis cascos por si tengo que ponerme música para no oir algún comentario. Incluso evitaré si surge quedar con algún amigo que pueda ser un bocazas. Por supuesto que tendré mucho cuidado a la hora de sintonizar Cuatro, porque prometen cortinillas y demás con alusiones a la serie, y miedo me dan. Tampoco me extrañaría que hiciesen bromas sobre el final en ‘Tonterías las justas’, pero no me supone gran problema porque no lo veo, pero incluso tendré cuidadín con ‘El hormiguero’ o ‘Sé lo que hicisteis…’, que aunque no sea de Cuatro hablan mucho sobre televisión.

No me vendrá mal dedicar este tiempo internetero y televisivo a ponerme al día con varias series, incluídos algunos episodios de ‘Perdidos’ que me faltan, pero también de otras series a las que le quiero dar un empujón porque hace tiempo que tengo paradas como ‘Big love’, ‘Medium’ o ‘Criando malvas’.

Tampoco quiero dejar muerto el blog una semana, y voy a aprovechar estos días para hablar de muchos temas que tengo pendientes. Hablaré de ‘Survivor’, del que aún no he comentado la final de su última temporada y quiero reseñar otras anteriores, de algún programa de la TDT por el que me dejo caer a veces o de alguna serie que he disfrutado pero de la que nunca he hablado. Una semana sin hablar de temas de actualidad que ocupen los titulares sobre televisión, porque esos titulares pueden acompañar a otros spoileantes. Pero hay muchas cosas de las que hablar que no tengan relación con la actualidad.

Me da pena no poder estar para relatar el impacto que tenga la final y comentar las noticias que salgan al respecto, pero me temo que ellas irán con spoilers de la mano, y tendré que leerlas ya a toro pasado. No obstente, quiero aventurarme a hacer predicciones de lo que se hablará tras el final de ‘Perdidos’.

Entre los fans, habrá de todo, desde los escépticos y los decepcionados hasta los indecisos pasando por los que digan que Lindelof y Cuse son “los putos amos”. Evidentemente el final no va a gustar a todos, y dejará ese debate de si ha estado a la altura o no, sin ningún acuerdo unánime, así como el sabor amargo de la despedida.

Saldrán muchas noticias que hablarán de una serie que “ha hecho historia”, otras hablarán de “la serie que revolucionó internet” y cosas similares. Se hablará de la audiencia, de cuántos países la han emitido de forma casi simultánea y cómo ha sido un evento mundial.

En relación a esto oiremos a Cuatro colgarse su medallita (no digo que no sea merecida) por el despliegue de emitir en simultáneo. También me aventuro a decir que la serie barrerá en audiencia en la madrugada, porque a esas horas, una masa no muy grande de espectadores puede conseguir shares estratosféricos, y sino que se lo pregunten a la Fórmula 1. Entonces saldrán los debates de si la serie que ve las series bajándoselas de internet las vería antes si se estrenasen así de rápido y demás, y saldrán los debates aledaños sobre si las nuevas generaciones prefieren internet sobre la tele, o sobre doblaje contra subtitulado.

Otros temas que se oirán serán el de las series autoconclusivas contra las serializadas y el desgaste que estas sufren ante la audiencia, se hablará de si las series son el nuevo cine, y esas cosas que llenan bonitos titulares. Nada que no se haya dicho, que no sepamos o que venga de nuevas. Por eso en parte, no me da tanta pena como decía antes perdérmelo, porque lo que vendrá ya os lo he contado yo hoy.

A mí sólo me queda una duda, ¿funcionará mi burbuja anti-spoilers? Ya os contaré…

La sorpresa perdida (o el desencanto Lostiano)

Aclaración spoilers: Esta entrada no contiene spoilers específicos sobre ‘Perdidos’ aunque sí recoge algunas impresiones sobre la última temporada de la cual he visto hasta el episodio 6×10.

Hace unos cuantos días leí en Bytheway una frase que escribía Montse que explica perfectamente lo que me pasa con ‘Perdidos’ esta temporada:

En los tiempos que corren, es importante que no se te vaya la pinza, con el efecto sorpresa, digo, porque al final la reacción que provocas puede ser más del tipo “Ah, pues vale” que no el siempre desaeado “Qué cabrones!”.

En este punto de la serie, ya me da un poco igual lo que pase porque nada me va a sorprender. Antes yo intentaba deducir qué pasaría gracias a las pistas ofrecidas y aplicando la deducción con respecto a la propia lógica interna de la serie. Hasta que descubrí que en ‘Perdidos’ se han obsesionado tanto con crear cliffhangers y sorpresas potentes que muchas veces hipotecan buenas historias con tal de salirse de lo que los espectadores esperarían. Y ha llegado a un punto que sé que al final de todos los episodios pasará cualquier cosa “sorprendente” y precisamente por eso ya no me sorprende, sino que me deja esa sensación que decía Montse de “Ah, pues vale”. Saquen un elefante rosa con el logo de Dharma, digan que el humo negro son los padres, o Christian Shepard confiese ser el hijo ilegítimo de Leia y Luke Skywalker, no me van a sorprender.

Un ejemplo claro de cómo este afán por conseguir el cliffhanger con triple salto mortal puede llevar a la serie a mal puerto es el primer episodio de la primera temporada en el que introducen lo de las realidades paralelas. Sí, fue muy sorprendente y muy efectista, pero después de eso sólo ha servido para lastrar la serie. Porque esa sorpresa conllevó que durante toda la temporada los capítulos tengan un alto porcentaje de relleno, de esos minutos sobre la realidad paralela que a mí no me importan en absoluto, porque lo intersante es saber qué está pasando en la isla y no el “y si…”. Que sí, que soy consciente de que en algún punto ambas realidades se conectarán y tendrá cierto sentido, pero entre medias está siendo un lastre bastante pesado.

La quinta temporada sí que me enganchó mucho, porque a fin de cuentas estaba centrada en los Losties, y aunque los saltos temporales fueran una ida de olla más, sí tenían su sentido y sobre todo, estaban centrados en ellos, en cómo Sawyer, Juliet, Locke y compañía viajaban por el tiempo, o cómo Jack, Kate, Sun y demás intentaban volver a la isla.

Pero de repente en esta sexta temporada ellos pasan a ser una comparsa y el eje de acción se traslada a un Jacob que aparece años después de ser nombrado por primera vez, y un señor con el que rivaliza, llámemosle humo negro, hombre de negro, némesis de Jacob o el que no es Locke, da igual. Y a mí esta nueva dualidad entre Jacob y el otro me importa un pimiento, a mí los que me importan son la gente que viajaba en el vuelo 815 de Oceanic, y como mucho algunos que fueron llegando después como Ben o Desmond. Yo quiero saber sobre ellos, que son los personajes con los que llevo compartiendo esta aventura cinco años, y esos dos recién llegados me da igual porqué pelean o si se llegasen a enrollar. Por esto la sexta temporada no me está gustando, porque le han dado un nuevo giro hacia una dirección en la que lo que hay me resulta anodino.

Esperemos que la cosa mejore e intentaré disfrutarla, pero pienso que ‘Perdidos’ podría haber acabado mejor de lo que lo está haciendo si sus creadores no se hubiesen encandilado en ciertos aires de grandeza.