‘Las joyas de la corona’ brillan muy poco

‘Las joyas de la corona’ es el último reality de Telecinco, una propuesta veraniega que de tener gran éxito podría pasar a ser un programa recurrente en la cadena como lo son ‘OT’ o el eterno ‘Gran hermano’. Pero no, eso no pasará. Y es que ‘Las joyas de la corona’ no da para mucho.

Admito que un ratito me resultó entretenido, pero un rato y ya. Pasa como con ‘Curso del 63’, que es gracioso ver un poco a semejantes especímenes de chonis haciendo el absurdo en televisión, pero de ahí a seguir sus andanzas televisivas semana a semana va un trecho.

Y ya que hablamos de ‘Curso del 63’, las comparaciones no pueden ser más que evidentes, porque el programa de Telecinco es prácticamente igual que el de Antena 3, salvo que cambia el envoltorio. Aquí en lugar de ir todos disfrazados de escuela de antaño, se engalanan en un falso glamour que roza los límites de la horterada. Pero en esencia tiene el mismo propósito, exponer en televisión la ignorancia y falta de modales de un grupo de chavales, y hacer de ellos “gente de bien”, en este caso poniendo el matiz en convertirles en gente fina y distinguida. Aquí rechina algo más el propósito, porque si bien en ‘Curso del 63’ se proponía un cambio en pro de la educación, aquí simplemente quieren transformar a unos chavales en algo que no son, porque díganme si cuando vuelvan al barrio y se reúnan con sus congéneres van a poner en práctica algo de lo aprendido.

No obstante, que los chicos aprendan o no es lo de menos, lo que importa aquí, como siempre, es el espectáculo televisivo que puedan ofrecer, y aquí el programa no está a la altura.

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