Al final, vi terminar ‘Perdidos’

Hace ya un par de semanas, bastante después que el común de los mortales, me animé a ver el episodio final de ‘Perdidos’. Y es que yo quise esperarme a verlo doblado como había visto toda la serie, bajado de internet y hasta con el logo de la CTV canadiense, costumbres. Por eso no lo vi en su día. Pero después, entre que la temporada no me estaba gustando mucho y que todo el mundo hablaba mal del final, me daba una pereza enorme ponerme a ello. Además, esperé para distanciarme de esa vorágine de opiniones y verlo a mi bola para sacar mis propias conclusiones, y sobre todo, quería encontrar un buen  momento para ver terminar la serie.

Por tanto, aquí os dejo mi opinión sobre el final de ‘Perdidos’, un poco tarde, lo sé, pero igual ahora os apetece leerlo con la perspectiva del paso del tiempo. O igual ya acabasteis saturados de opiniones y conclusiones. Sea como sea, allá va.

A partir de aquí, spoilers del final de ‘Perdidos’.

Yo soy de los que terminó algo decepcionado con el final de la serie, pero ojo, no con el último episodio, que en cierto modo me pareció correcto, sino con el cierre general de la serie, es decir, con la última temporada.

Y es que el último capítulo no me pareció tan malo, quizás es que yo tenía las expectativas bajísimas porque todo el mundo echaba pestes de él, pero sobre todo porque la temporada me estaba pareciendo espantosa, pero lo cierto es que me resultó un episodio con bastante acción, entretenido, y hasta tuvimos beso de la indecisa Kate que se decantó finalmente por Jack (¡ya era hora!), así que dentro de lo que cabe, no estuvo mal.

Lo que no me gusta es el cierre de la serie, y no me refiero a la última secuencia de la que ya echaré pestes más adelante, sino de la última temporada. Todos confiábamos en que, como los productores ejecutivos y guionistas ya conocían de antemano cuántos episodios tendría la serie para finalizar eso les serviría para administrar resoluciones de misterios en la justa medida y construir un cierre de nivel por todo lo alto. Nada más lejos de la realidad.

La sexta temporada de ‘Perdidos’ ha sido un despropósito total. No sólo no se han resuelto misterios capitulares, sino que en lugar de eso se ha desperdiciado el tiempo de metraje en cosas absurdas, como el excesivo protagonismo del chino que vivía en el templo y que luego no sirvió para nada, la absurdez de Sayid es un zombie, o simplemente tener a los losties dando bandazos por la isla sin rumbo aparente. Parece que los guionistas se han entretenido más en pensar cliffhanger cada vez más retorcidos (o absurdos según se mire) y han puesto sus fuerzas en eso, aunque finalmente ni siquiera han conseguido sorprendernos.

Y para colmo de males, teníamos el relleno de la insípida realidad alternativa, que no ha aportado nada más que un efectista comienzo de temporada y ha sido otro desperdicio de metraje y un sopor que hacía de entremés.

Pero vayamos al ajo, el último episodio y el final. Lo primero que tengo que decir, es que yo no considero “el final de Perdidos” la escena esa de la iglesia-estación faro. Yo veo esa escena como una especie de epílogo para resolver el porqué de la realidad alternativa pero que no aporta mucho. Para mí el final de la serie es que Jack salva la isla poniéndole ese tapón con forma de shawarma, que Sawyer, Kate y otros más salen de la isla en avión y que Hurley y Ben se quedan en ella para protegerla. Ese es el final real.

Porque lo otro, lo de la iglesia, es simplemente una obviedad. “Todos moristeis, unos antes y otros después”. ¡No me digas! Eso no es un final, no es nada nuevo, porque todo el mundo muere (unos antes y otros después) en la vida o en la ficción. Todos los personajes de ‘Gossip girl’ morirán algún día (unos antes y otros después, claro) y el mundo será menos soso cuando Dan Humphrey lo haga, pero no podemos contar semejante memez como final, porque es una obviedad.

Y es que quedó cutre a más no poder, con ese rollo místico-religioso patillero en una iglesia sin religión concreta y con la clásica luz del más allá que métanse ahora ustedes con ‘Entre fantasmas’. Que esa es otra, todo el mundo dice que la serie de la Love Hewitt es mala, pero ahí ha estado ‘Perdidos’ copiándola, entre la luz blanca y la escena de “Hurley es Melinda Gordon haciendo de médium para Ricardus” que parecía calcada de la otra serie.

Por tanto, lo que yo considero como “el final real” no está del todo mal, tuvo sus momentos épicos con Kate matando al hombre de negro y la despedida en el acantilado, no fue gran cosa pero oye, vale. Pero lo otro no fue más que una salida para demostrarse los guionistas así mismos que “todo valía”, y no.

Sigue leyendo