Piloto: ‘Undercovers’

Ayer estuve viendo gracias a Calle 13 el piloto de la serie ‘Undercovers’, el nuevo proyecto de J.J. Abrams, y tengo que decir que resulta bastante entretenido pero que tampoco es un proyecto al que le podamos pedir mucho.

Aviso de que prácticamente no hago menciones a la trama del episodio, por lo que no considero que haya spoilers en la entrada, pero léela bajo tu responsabilidad.

Me preguntaban por twitter que qué tal estaba y yo la definí tal que así: “Sr. y Sra. Alias-versión-light y autoconclusiva con un puntito cómico-Bones”.

Los referentes son claros, con “Sr. y Sra.” me refiero a la película de Brad Pitt y Angelina Jolie, “Sr. y Sra. Smith”, una cinta que además de contar también con un matrimonio de espías como protagonistas, recrea entre ellos una química similar a los personajes de ‘Undercovers’.

El segundo referente es ‘Alias’, una serie anterior de J.J., también de espías, de la que bebe este proyecto, pero se desmarca siendo más ligera y prescindiendo de tramas horizontales.

Por último, está ese puntito de comedia que meten, que realmente no llega a ser comedia, pero sí unas gracietas que destensan el tono de la serie, como pasa por ejemplo en ‘Bones’, haciéndolo un tono más liviano que en la mencionada ‘Alias’, y además para ello se sirven también de la química romántica de la pareja.

Pero dejémonos de referentes y vayamos al ajo. La premisa es sencilla, un matrimonio de ex–espías que lleva un negocio de catering son requeridos para una misión. ¿Qué les hace volver? Por un lado la implicación personal en la misión y por otro la necesidad de salir de la rutina y volver a la excitante vida del pasado (objetivo de personajes muy bien marcado con la metáfora del cajón de los pijamas). Cada uno de la pareja sabe que el otro fue espía pero no se contaron qué hicieron en sus misiones por lo que el regreso a la Agencia será también un viaje de descubrimiento del otro.

Lo mejor sin duda del piloto es su secuencia inicial, que poco tiene que envidiar a una película de acción y en la que vivimos una espectacular persecución que se ciñe al máximo a las convenciones del género, pero que resulta efectiva y muy visual. Se nota que Abrams está ducho la dirección en este tipo de películas. Y se nota también que se han dejado la pasta para sorprender al personal desde el principio, porque más adelante ya sí vemos algún efecto especial cutrecillo propio de los presupuestos televisivos. Habrá qué ver en qué estándares se mueve el grosso de capítulos de la serie, porque probablemente sean menos llamativos que el primero.

Pero eso es lo más llamativo de la serie, que es una serie de acción que aunque no brilla por originalidad (unos malos del episodio son rusos, ¡qué cosas!) te mantiene en el sillón entretenido, que no es poco, recorriendo lugares comunes del género de espías, sin escatimar en mamporros, persecuciones por tejados, fábricas abandonadas y patadas sidneybristoleras, pero entretiene al fin y al cabo.

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