Coches televisivos

Hoy he conseguido aprobar, por fin, el carnet de conducir. Y para celebrarlo, qué mejor forma que hacer un repaso de todos esos vehículos que podría conducir con mi nuevo permiso si viviese en una serie. Estacione cuando pueda.

El coche fantástico

Si hablamos de “coche” y “televisión”, lo primero que nos viene a la cabeza es, cómo no, ‘El coche fantástico’. Ya me hubiese gustado a mí que el coche de la autoescuela fuese tan listo como KITT (¿dónde estabas cuando te necesitaba, KITT?) y me hubiese sacado de más de un apuro sin problemas. Eso sí, si yo condujese un coche fantástico sería el de la serie de los 80, porque aunque el nuevo hacía más cosas y hasta se metamorfoseaba cual transformer, todos sabemos que el que molaba era el original. Lo que no sé es si para poder pilotar a KITT se necesita un carnet especial para ser tan chulo como Michael Night, qué yo no tengo esos rizos y esas camisas de pecho lobo.

Los autos locos

He de reconocer que a mí la velocidad, de momento, no me seduce porque soy algo miedoso al volante, así que no sé si sería capaz de enfrentarme a Pierre Nodoyuna y su perro Patán en una carrera, y menos con el nivel de locura que había en esas competiciones. Pero en caso de animarme, tendría que pensarme si coger el Rocomóvil de los trogloditas Piedro y Roco, el Compact Pussycat de Penélope Glamour, el Súper Chatarra Espacial, el Alambrique Veloz o el Espantomóvil, una difícil elección. Si la serie se hiciese hoy día, no sé yo qué diría la DGT sobre ella…

La furgoneta del equipo A

Con mi permiso de conducir no sólo puedo coger coches. Si un grupo de fugitivos que huyen por un crimen que no cometiesen irrumpiese en mi rancho, yo podría ayudarles a conducir la furgoneta más famosa de la historia de la televisión, siempre y cuando Hannibal me dejase, claro. ¿No sería genial vivir en la carretera haciendo paradas para resolver problemas de hijas de granjeros de forma trepidante mientras hablas por el camino con Fénix y te unes a las discusiones entre Murdock y M.A?

El coche de la familia Simpson
 

La serie ‘Los Simpson’ nos ha dejado para el recuerdo tres coches memorables, tres. El primero de ellos es, cómo no, el coche rosa de la familia. Un coche algo quemado para llevar a los seres queridos, bebés con sillita incluídos. Y recordad, si vais a Nueva York, cuidado con dónde aparcáis. Sigue leyendo