‘Frank de la jungla’: heces, bichos y tacos para la hora de la cena

Anoche Cuatro estrenó el programa ‘Frank de la jungla’ en el access prime time, con la intención de formar un bloque de programas de aventuras (o aventurillas) junto con ‘Pekín Express’.

‘Frank de la jungla’ es un nuevo programa del estilo de ‘Callejeros’ y derivados, no en vano pertenece a la productora Molinos de Papel, que en esta ocasión está protagonizado por un aventurero “peculiar” experto en animales, los cuales mostrará a cámara en sus aspectos más peligrosos o insólitos.

El programa es una especie de ‘El último superviviente’ centrado en animales salvajes y con la técnica de realización de un ‘Callejeros’. Parece que Cuatro, en un ejercicio de originalidad ha copiado sus propios programas de éxito para dar a luz uno nuevo. Y claro, la sombra de Bear Grylls es alargada.

Ese es el principal problema de ‘Frank de la jungla’, que el protagonista no sólo no es el intrépido, genial y estupendo Bear Grylls, sino que es un hombre malhumorado y malhablado que cae bastante mal.

En su andadura, a Frank le acompañan el director del programa, Nacho Medina, y un cámara, Santiago Trancho, que soportan el carácter agrio del protagonista. En el propio programa lo definen como un señor con poca paciencia, que explota fácilmente, pero a mí me huele todo a chamusquina. Porque si tú estás haciendo un programa de televisión en el que eres el protagonista, no nos creemos tus enfrentamientos para que las cámaras no te graben. Emana todo un olor a conflicto prefabricado que tira para atrás. Que por muy de la jungla que seas tú, si el director del programa que te paga el sueldo dice blanco, tú no le vas a gritar negro por pura lógica.

A fin de cuentas, el concepto y el contenido (mostrar animales llamativos en un entorno exótico) están bien, pero definitivamente las formas no son. Ni el personaje, ni el conflicto de teatrillo me gustan un pelo.

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La 10 se estrena compuesta y sin Campos, pero con ‘Gente que cuenta’

 

Vaya faena que le han hecho a La 10, la cadena de Vocento que hoy ha visto la luz a nivel nacional en la TDT.

La apuesta de la cadena que tenía más opciones de atraer espectadores, ‘En boca de todos’, ha sufrido una baja. Y es que María Teresa Campos, fichaje estrella del canal, finalmente no podrá participar en el proyecto. Pese a que en la rueda de prensa de La 10 la Campos agradeció a Telecinco que le dejasen compatibilizar este proyecto con el ‘Que tiempo tan feliz’ de T5, finalmente no ha sido así.

Ya nos lo avanzaba ayer TelePatético, María Teresa se ha bajado del carro en el último momento. Según cuentan en PrNoticias, Paolo Vasile habría comunicado María Teresa que su nuevo trabajo como presentadora de ‘En boca de todos’ sería incompatible con su trabajo en Telecinco y el de su hija Terelu, ahí es nada. Las malas lenguas pensarán que la Campos ha preferido apoyar la carrera de su Terelu por encima de la de Carmen Borrego, su otra hija y directora de ‘En boca de todos’. No seré yo esa mala lengua.

Sabéis que yo no soy fan del hacer televisivo de Mari Tere, pero lo que sí es cierto es que ella podía ser capaz de atraer a bastantes espectadores. Y es que ‘En boca de todos’ se vislumbra un magacín al uso de poco presupuesto, con nada especial que pueda captar audiencia más allá de la presentadora estrella que ya no tienen. Así, con la Campos fuera la cadena ha buscado sustituta con urgencia, y en la lista de sustitutas célebres ha encontrado a Lucía Riaño, quien se está convirtiendo en la Alicia Senovilla de nuestros tiempos, que dirían los Sufridores. Lucía Riaño me parece una buena profesional capaz de llevar con solvencia un magacín, pero a diferencia de la Campos, ella no mueve masas, prueba de ello es la escasa acogida de su etapa veraniega en ‘Espejo público’, que llevó al programa a sus peores datos.

‘En boca de todos’ no estará en boca de la decana presentadora malagueña, y como el cambio ha sido así de repentino, hoy, día de estreno previsto del programa, no va a emitirse, sino que emiten cine en su lugar, ya que necesitarán algo de tiempo para poner en marcha el programa con la nueva presentadora.

Dejando de lado el asunto de la espantá de la Campos, hemos visto hoy nacer una nueva cadena, y hay que hablar de ello.

No he tenido tiempo de ver el programa ‘Curri y compañía’, pero sí ‘Gente que cuenta’.

‘Gente que cuenta’ es un talk show al uso, muy al uso, y muy de los ’90, que nos recuerda un poco a aquellos de ‘Ana’ o los inicios de ‘A tu lado’. Eso sí, en las entrevistas promocionales nos prometían algo más blanco y no, es lo de siempre, habiendo sido el tema del día “La infidelidad”, muy original y muy blanco, ¿no? pues el de mañana es “mujeres en un mundo de hombres”. El punto a favor del programa es su presentadora, María Rodríguez-Vico, que no sólo sabe llevar bien el programa sino que además está guapísima, enfundada en un bonito vestido y unos taconazos. Seguir leyendo

Análisis: ‘El club del chiste’

Anoche se estrenó en Antena 3 el programa ‘El club del chiste’ en el access prime time de la cadena. No pude verlo en su momento pero lo vi luego gracias a la web de la cadena.

Y he de decir que el programa me sorprendió gratamente. No es un programa estupendísimo pero me esperaba bastante menos.

‘El club del chiste’ es un programa de chistes al uso donde los humoristas aparecen contándolos a cámara, no vamos a inventar géneros, pero que no se percibe como algo anticuado o una nueva versión del clásico ‘Genio y figura’.

El programa comienza (y finaliza) con una secuencia de ficción en la que los humoristas y la presentadora interactúan, haciendo de unos personajes que son ellos mismos, pero en ficción. Y queda original y resultona la cosa. La verdad es que me gustó esa pequeña ficción entre bambalinas en la que Anabel Alonso va metiéndoles prisa o inseguridades a los humoristas y tirándole los tejos a alguno. Es ese algo diferente con respecto a otros programas de chistes que le da un toque distintivo.

Así, vemos como los humoristas llegan al plató del programa y comienza la acción.

Aquí nos damos cuenta de que el programa está grabado, aunque parezca que lo van a hacer en directo. Se hace raro al principio, hay veces que un personaje está en el escenario y de repente está el otro, rompiendo la ilusión de falso directo, y choca. Pero a decir verdad, esto finalmente jugó a favor del ritmo del programa, que no perdió tiempo entre aplausos y paseíllos de los humoristas, ya que gran parte de eso se suprimió en la edición.

El plató me gusta, no muy grande pero funcional, con público en directo. Como un club de stand-up comedy bastante sofisticado. La realización también se permitió algunas licencias más allá del plano frontal del humorista (planos laterales, contrapicados) para que viésemos que la cosa no está en una línea algo más moderna que los típicos programas del género.

Pero como el programa va de chistes, lo más importante son los chistes en sí, evidentemente. Y lo bueno que tiene el programa, y que en principio me echaba para atrás, es su frecuencia de chiste por minuto. No pierden el tiempo, y van soltando un chiste tras otro. Todos no tienen gracia, es más, me reí sólo con algunos, pero si uno no te hace reir tienes la suerte de que no tardan en enfangarse con el siguiente. Está claro que con tantos chistes hay algunos malos y otros muy vistos, como por ejemplo el de “ahora fumo pero sin ganas” que es muy viejo.

El nivel de los chistes fluctúa constantemente, pero en el cómputo global, el programa no deja grandes periodos de aburrimiento.

En cuanto a las caras frente al programa, ninguna queja, Anabel Alonso estuvo muy divertida, en su línea, y los humoristas bastante aceptables, unos mejor que otros pero ninguno mal. Seguramente a cada uno le gustaría más un humorista y otro le cayó gordo, pero quizás eso también sea un punto a favor del programa, que hay una variedad amplia de tipos de humoristas que lleguen a gente con distintos tipos de humor. Y es que esto del humor es muy personal.

Además, el programa incluye una sección en la que varios “famosos” cuentan chistes, pero no en plató, sino grabados. Esto sí que fue bastante cutre, porqué cantó mucho que se había hecho tirando a lo fácil. Participaron cuatro personas: Pepe Viyuela, Marta Torné, Patricia Conde y Paco León. Y en la web anuncian más gente para próximos programas: Yon González, Pepón Nieto, Mario Casas o Ángel Martín. Sí, todos ellos trabajadores de producciones de Globomedia, la misma productora del programa, todo quedando en casa.

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Análisis: ‘Fresa ácida’

Antes de comenzar a ver el programa ya hay dos cosas que me resultan raras. Lo primero que me extraña es la forma de programarlo, ya que se va a emitir sólo los jueves y domingos, siendo un programa de access prime time y lo lógico sería una emisión diaria más continua. Y lo otro extraño fue la hora de inicio, a las 21:55. Un programa que se supone que es de access prime time qué pinta comenzando en pleno prime time y retrasando el plato principal al segundo prime time. Yo creo que esto limita las ya de por sí maltrechas opciones de ‘Acusados’, ya que a la hora que empezó la gente ya estaría viendo otra cosa.

El programa no está mal, no se hace muy largo pero tampoco es la monda. Es un programa de actualidad que trata los temas con pretendido humor, pero paradójicamente, me pareció que el programa estaba grabado. ¿Un programa de actualidad grabado? No es que sea un pecado mortal, pero el directo ayuda a dar veracidad a un programa que se supone pegado a la actualidad.

Por otro lado, comentar que parece que ‘Fresa ácida’ es una evolución de ‘G-20’, pues conserva muchos puntos en común, como el tono o la estructura de ranking, pero ha cambiado las cosas que lo lastraban, como el presentador o el hecho de que el ranking tuviese demasiados puntos, que ahora son diez.

El trío de presentadoras, bien y mal. Cintia Méndez ha estado correcta, haciendo un papel de conductora más seria y centrada, y Carmen Alcayde también bien, bastante suelta, en la línea tomatera y notándosele que tiene tablas en un formato de este estilo. Adriana Abenia en cambio me ha parecido simplemente insoportable. Hace un papel de graciosilla medio pija medio chabacana (creyéndose graciosa por decir constantemente “breva”) y no ha parado de gritar y molestar. Y también hay un personaje en off, el jefe o Charlie lo han llamado, pero apenas se le ha notado.

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La seguna entrega de ‘El Pacto’ no cumplió las expectativas

La semana pasada hablé del estreno de ‘El Pacto’, y hoy toca hablar de la segunda y última parte de la miniserie, que se emitió el pasado fin de semana.

Sé que ya han pasado varios días, y no es que se me haya pasado, es que simplemente me ha dado una pereza enorme escribir de esto.

He de decir que tengo sentimientos encontrados. Lo que ya comenté de que es una serie bien ejecutada e interpretada se mantiene, claro, pero tengo mis reticencias con respecto al desenlace.

Y es que con la primera entrega y ese video final las expectativas se elevaron, nos hicieron pensar que había un motivo muy gordo para el pacto, y no fue así. Y en ese punto fue decepcionante porque me esperaba más que la simple chiquillada para que no se vaya una amiga del pueblo… Nos dejaron entrever que no se trataban de cosas de adolescentes del tipo dar por saco a la madrastra embarazada, pero sí que iban por ahí los tiros.

Esperaba más de la chica “demasiado lista” y de su plan.

Por otro lado, el final estuvo muy precipitado. De repente, en unos minutos, las vimos a todas preñadísimas y paridas, cerrando las tramas de si una volvía con su novio y si la otra había malparido. Y todo con una música demasiado alta, a lo videoclip. Todo muy acelerado.

Sí me gustó de esa escena final que mostraron una dualidad entre que las chicas estaban contentas de tener sus hijos pero por otro lado se veían superadas por la situación y se arrepentían de no estar viviendo la vida de las jóvenes de su edad.

En fin, que ‘El Pacto’ ha sido entretenida y ha estado bien hecha aunque el final me ha dejado algo frío, y que la primera parte consiguió elevar unas expectativas que la segunda no supo cumplir.

Eso sí, parece mejor de lo que será ‘Inocentes’, la segunda tv movie de Calparsoro para Telecinco que se verá este domingo, que por lo visto en la promo, no me convence nada con esas chicas haciendo de chonis exageradas y Álex González haciendo de mafiosillo del tres al cuarto a lo Sin tetas.

‘Generación Ni-Ni’: Ni estudian, ni trabajan, ni me importa

En esta entrada dije que pensaba que ‘Generación Ni-Ni’ sería un «híbrido del nefasto ‘De patitas en la calle’ con el tono de ‘Hermano mayor’» y no me equivoqué, salvo que hay que añadirle un calco a la casa de ‘Gran hermano’, el supuesto mensaje de ‘Curso del 63’ y una producción baratera.

El problema que puede tener este programa de entrada es la cadena, y es que laSexta tiene un público determinado que está acostumbrado a cuatro cosas, siempre en el mismo estilo y tono, y eso ha estado bien para fidelizar un público, pero a la hora de abordar nuevos géneros y estilos le hace el efecto contrario. Ni es un programa para el público de ‘SLQH’, ni el público de este tipo de programa (que mejor encajaría en Cuatro o Telecinco) está acostumbrado a buscar estos contenidos en la cadena del “bienhumorando”.

Más allá de este bache previo, el programa no me gustó demasiado. El comienzo fue entretenido, con los videos introductorios en los que protagonistas y familiares contaban lo malhechores y gandules que eran los elegidos por el programa. Yo me reí un rato con sus narraciones, aunque me temo que la risa no es lo que el programa pretende.

Y aquí comienza el problema principal del programa, ¿qué pretende? Presumiblemente quieren contarnos cómo estos individuos pasan de ser unos maleantes a unos ciudadanos de bien. Pero el mensaje no queda muy claro. Por un lado nos intentan crear esa atmósfera de tensión entre testimonio y música dramática (esto da para otro capítulo, pero habría que aclarar que la música no lo es todo para crear tensión y que a veces se pasan y se les nota el plumero), y tienen a esos psicólogos intentando aportar seriedad al asunto, como si de un experimento sociológico de la Milá se tratase. Pero por otro lado nos meten un montón de relleno con la convivencia, que resulta más distendida, y es inevitable que el chip se te cambie y sientas más que estás ante un ‘Gran Hermano’ de gente chunga que ante un caso de ‘Hermano Mayor’. Como en ‘Curso del 63’ pero sin disfraces y con los participantes aún más pasados de vueltas.

Y luego están los ya mencionados psicólogos que hacen también las veces de presentadores. Gran error, porque por muy buenos psicólogos que sean, frente a la cámara no han estado a la altura. ¿A quién se le ocurre? No todos los psicólogos son Rocío Ramos.

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‘La escobilla nacional’: buenas imitaciones, poca gracia


Anoche tuvo lugar el estreno de ‘La escobilla nacional’ en Antena 3, un programa que parodia el mundo del corazón a base de imitaciones. Consiguió una couta del 18,2%, aunque no creo que vuelva a repetir esta cifra que, en mi opinión, se debe a dos cosas, el factor novedad y el hecho de que ‘El pacto’ empezase tan tarde y la gente tuviese que hacer zaping mientras llegaba para evitar ‘La pecera de Eva’.

Y es que el programa de Antena 3 no merece la pena porque aburre mucho. Las imitaciones, eso sí, están casi todas muy bien conseguidas (no todas), como pasa en ‘Polònia’ o como pasaba en ‘Homo Zapping’. El problema es que una imitación, por bien que esté, no entretiene de por sí, llama la atención, pero si no va acompañada de un buen guión que haga reir no sirve de nada. Y ese es el fallo de ‘La escobilla nacional’, que intenta rellenar minutos simplemente mostrando lo buenas que son las imitaciones, pero sin ofrecer nada más.

Precisamente el problema de ‘La escobilla nacional’ es la virtud de ‘Homo Zapping’. El antiguo programa de Antena 3 hacía imitaciones, más o menos las mismas y en el mismo tono, pero a diferencia del actual, aquel se basaba en pequeños sketches, de un minuto o dos, y después pasaban a otra cosa. Así las imitaciones no cansaban ni se perdía el factor curiosidad. Veíamos una pequeña pieza de, por ejemplo, María Teresa Campos, nos reíamos y pasaban a la siguiente, pero ahora redundan tanto en los mismos personajes que no hace tanta gracia. Cuesta creer que dos programas tan parecidos tengan tanta diferencia de calidad. Eso sí, me estoy refiriendo a la buena etapa de ‘Homo zapping’, porque ‘Homo Zapping News’ no tenía ni la mitad de gracia.

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