‘Me cambio de familia’, un regreso glorioso

Este domingo, tras concluir la segunda etapa de ‘Pekín Express’, cambié de cadena y me topé con el regreso de ‘Me cambio de familia’ en Telecinco. Yo ya había visto las primeras entregas del programa, y sin ser nada del otro mundo, me parece un formato entretenido para pasar el rato, así que me dispuse a verlo. Y qué gran decisión tomé, porque el regreso de ‘Me cambio de familia’ no fue sólo bueno, fue brutal, enorme.

Y he visto que el programa fue visto tan sólo por 798.000 espectadores, un 12,7%, que no fue del todo un mal dato en vista de cómo quedó la noche, pero yo me veo en la obligación de televangelizarlos, instaros a que veáis el programa, porque el primer capítulo de la segunda temporada de ‘Me cambio de familia’ fue un Must See TV.

Para quien no conozca la mecánica del programa, consiste en intercambiar a un par de madres en sus respectivas familias para que convivan en un entorno que no es el suyo. Huelga decir que las madres/familias son polos opuestos, siendo casi siempre una señora tradicional, pija o maniática de la limpieza frente a otra señora liberal, más de calle o de higiene más descuidada.

¡Y vaya madres las de esta semana! Bueno, Cecilia era una señora jovial rockabilly que era un amor y se portó muy bien con su nueva familia, pero Angelines… Angelines merece un reality para sí misma., ¡qué huracán de mujer!

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