‘Dancing with the stars’ regresa con Pamela Anderson, Nicole Scherzinger y otras estrellas


El programa ‘Dancing with the stars’ de la ABC estará de regreso el próximo 22 de marzo con la que será su décima temporada. Se trata de la versión americana de ‘Mira quien baila’ (ambos son versiones del formato británico ‘Strictly come dancing’).

Y como allí no tienen ni a Belén Esteban ni a la grandiosa Carmen Lomana, pues tiran de otras estrellas para llenar el plantel de famosos que se convierten en bailarines.

Entre los seleccionados estarán Pamela Anderson, la mítica C.J. Parker de ‘Los vigilantes de la playa’; Buzz Aldrin, el segundo hombre en pisar la luna; Kate Gosselin famosa por protagonizar el reality sobre su vida y la de sus octillizos; algún deportista, y doña Shannen Doherty la experta en salir escabrosamente de las series pidiendo más dinero o peleándose con sus compañeros de reparto, conocida por ‘Sensación de vivir’ y ‘Embrujadas’.

También participará este año Nicole Scherzinger, la vocalista principal de las Pussycat Dolls. La verdad es que no entiendo qué pinta ella ahí. No porque no sea famosa ni merezca estar, sino porque ella es casi una bailarina profesional, y no tiene sentido medir en un concurso a alguien que no ha bailado en su vida con alguien que se dedica en parte al baile.

En este mismo programa ya participó temporadas atrás Melanie Brown del grupo Spice Girls, así como su compañera de grupo Emma Bunton participó en la versión británica, pero es distinto. Mientras que Nicole está en plena forma, Mel B  y Emma llevaban tiempo alejadas de los escenarios y habían pasado por algún que otro embarazo, por lo que su forma a priori podía no ser tan buena como cuando estaban en las Spice. Además, el baile y las performance son mucho más importantes en una formación como las Pussycat Dolls de lo que eran en Spice Girls.

Ésta no es la mejor noticia para los fans de Pussycat Dolls, pues con la vocalista inmersa en un reality show se hace más evidente aún que al grupo le quedan dos telediarios, al menos al grupo tal cual lo conocemos. Antes del último disco ya  salió del grupo Carmit Bachar la pelirroja y más vieja de todas. Y hace poco confirmaban su salida Jessica Sutta y Ashley Roberts, y es casi seguro que también salgan las otras dos, Kimberly Wyatt y Melody Thornton. Y ahora hay que sumar esto.

Parece que el grupo se disuelve. ¿Será esto la situación idónea para que vuelvan a hacer un reality en The CW para buscar nuevas Dolls?

Y yo no quiero engancharme a otro reality americano más, y menos a uno tan rancio, pero alguna que otra actuación de Pamela y Nicole vía youtube sí que caerán.

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Divorcio a la (televisión) americana

jonkate8

Últimamente está muy de moda decir que uno sólo ve las cosas que se baja en internet, y que éstas sólo son contenidos americanos. Y parece que todo lo americano es oro y es magnificencia. Ya se puede alabar cualquier programa del país de las barras y estrellas, que cuando se adapte en nuestro país parecerá lo peor. Y la verdad es que no entiendo esta actitud, porque muchos formatos no cambian tanto y algunos incluso mejoran. Con esas opiniones, parece como si en Estados Unidos no existiese lo que se suele denominar “telebasura”, como si los espectadores no disfrutaran con el morbo de ver relucir lo peor del ser humano o con mirar las vidas ajenas como un voyeur o cotilla más. Y esto no es así.

¿A qué viene esto? Pues viene a que en Estados Unidos también disfrutan del cotilleo, y el anuncio de un divorcio ante las cámaras ha sido una de las emisión más vistas de la tele por cable.

Hablo del reality ‘Jon & Kate Plus Eight’, un docushow en el que se retrata la vida de una pareja que tiene ocho hijos (gemelas y sextillizos). Lleva ya cinco temporadas en emisión, y este agosto alcanzará la cifra de 100 emisiones. La familia se ha hecho muy popular, es frecuente en los programas de cotilleo y es seguida por los paparazzi. Pero también han ganado mucho dinero con ello bajo el concepto de “padres ejemplares”.

El caso es que el programa del canal TLC congregó a 10,6 millones de personas en el capítulo en que anunciaron su divorcio, que es consecuencia del desgaste que ha sufrido la pareja desde que su vida se mediatizó.

Para que luego digan que a los americanos no les gusta el morbo…

A mí me extraña que ninguna cadena española lo haya comprado, porque aunque quizás no valga para una generalista, la verdad es que un programa así, cuyos derechos no deben ser muy caros, sería perfecto para ser emitido en algún canal de TDT como Nova o La Siete.