Análisis: ‘Vaya par’

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Desde el pasado lunes, Antena 3 ofrece entre las 16 y 17 horas el programa de corazón ‘Vaya par’ que presentan María Patiño, Jesús Mariñas y Julián Iantzi.

De momento los resultados de audiencia son bastante buenos. Si bien no podemos hablar de un éxitazo, es cierto que el programa ha mejorado notablemente la franja de sobremesa de la cadena que andaba tan de capa caída, y además ha hecho mejorar a ‘Tal cual’, el programa que le sigue.

En su estreno, ‘Vaya par’ anotó un 12,3% de share e hizo subir a ‘Tal cual’ hasta un 13,1%, mientras que en su segundo día promedió un 11,3%, quedando ‘Tal cual’ en un 11,7% de share. Además, hay que apuntar a que se posiciona como segunda opción de la sobremesa tras la imbatible ‘Amar en tiempos revueltos’, ya que Telecinco y Cuatro están más que hundidas con ‘Un golpe de suerte’ y ‘Perdidos’ respectivamente, y ‘Sé lo que hicisteis…’ no alcanza las cifras de ‘Vaya par’.

Con respecto al programa, puedo decir que es entretenido, aunque tiene varias cuestiones mejorables.

El primero es con respecto al “par” en cuestión. Mientras María Patiño está acertada el tono informativo pero distendido que necesita el programa, Jesús Mariñas se limita a gritar como si en un corrillo de tertulia rosa estuviese, el problema es que tal corrillo no existe, y sus gritos pierden sentido. Parece que el tertuliano sabe ser colaborador pero no sabe afrontar más protagonismo. Si Patiño está intentando informar y contar alguna información, el otro sólo grita, tratando de hacer “El Show de Mariñas”, que poco pega en un programa así.

Y luego está Julián Iantzi. Su presencia se justifica como ese papel de presentador neutro, que se supone que desconoce las informaciones que van a aportar los colaboradores, y que preguntándoles hace que estos se la cuenten, y en definitivamente nos la cuenten a los espectadores. El problema es que a Julián le faltan las tables de Cantizano para saber doblegar la bilis de Patiño y Mariñas, y el pobre se queda calladito medio programa, pasando totalmente desapercibido y pareciendo invisible. Sólo aparece en escena para  señalar algún punto de la escaleta, el fin del programa o el paso a publicidad. Tan invisible es que no aparece en las promociones ni el título del programa alude a su figura.

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