Piloto: ‘Persons Unknown’

La semana pasada la NBC estrenó ‘Persons Unknown’, una serie que llevaba tiempo esperando ver la luz y que por fin han decidido a emitir. Desde que salió el trailer la idea me llamó mucho la atención pese a que al resto del mundo parecía darle igual la existencia de esta serie.

Se trata una serie de verano de una network, y como tal no podemos esperar que sea una producción espectacular, sino más bien que se note una producción más barata o menos cuidada que lo usual. Pero ello no quiere decir que la calidad del producto se vea comprometida, pues si bien las fachadas del pueblo sí son un poco cartón piedra (quizás pretendido, porque no sabemos si dentro de la serie es un pueblo o un decorado), en líneas generales no se nota un aire baratero que eche para atrás. Y lo que es más importante, la historia tiene su aquel, no en vano, el creador es Christopher McQuarrie, quien ganó un Oscar por el guión de ‘Sospechosos habituales’.

La premisa nos puede recordar a ciertas referencias como ‘El prisionero’, ‘Saw’ o posiblemente ‘The game’, pero aún así es muy interesante: un grupo de desconocidos se despierta en un extraño pueblo vigilado por cámaras, no saben dónde están, porqué, quién les ha llevado allí o quienes son los otros secuestrados. Unas cuantas preguntas que ni los personajes ni los espectadores conocemos, y que iremos descubriendo conjuntamente.

Además de esa premisa, tenemos a un grupo de personajes que puede dar mucho juego, y me ha gustado mucho que no nos los hayan presentado con los típicos flashback para ver cómo son. Sólo ha sido presentada Janet, la madre soltera y protagonista, para que nos centremos un poco en ella y sepamos que es “la buena”. Del resto sólo sabemos lo que ellos han comentado que podría (debería) no ser del todo verdad, o lo que podemos intuir por su apariencia. Tenemos al un chico malote que pinta ser el que va de duro e incomprendido por la vida y después es un héroe, a un militar, a un jubilado o casi, a una rubia joven con pinta de modelo o juerguista trasnochada, a una cuarentona con pinta de solterona, y después a un señor trajeado. Eso es lo que parece, porque quizás las apariencias engañen, algo de eso se intuye, y ahí entrará la gracia del asunto, cuando posiblemente se desate la desconfianza y la paranoia entre ellos.

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