Los “programas mártires” y la balanza autorreguladora de la publicidad

El mercado televisivo vive una época agitada en la que la competencia es atroz. Las cadenas necesitan conseguir espectadores, y para ello gastan grandes cantidades de dinero en superproducciones, dinero que tiene que amortizar mediante los bloques publicitarios que interrumpen dichas producciones. Pero a la vez, las cadenas deben evitar que esa carga de anuncios haga marchar a la audiencia y la superproducción sea un fracaso y una consecuente pérdida económica.

Esta reflexión parte del post que Chicadelatele escribió ayer en su blog sobre la autorregulación de la publicidad, y que os recomiendo que leáis antes para comprender mejor de qué estoy hablando.

Como ella, yo también creo que, al margen de organismos oficiales u asociaciones, quien va a regular la carga publicitaria que soporte un programa será el propio mercado. Esto es, las cadenas tenderán a la autorregulación.

Antaño había poco donde elegir, unas pocas cadenas, y si la que te gustaba ponía bloques enormes de anuncios, tú te los tenías que tragar. Ahora la audiencia no aguanta tanto, pues tiene a su disposición casi una treintena de canales, DVDs y discos duros cargados gracias internet. Por tanto las cadenas tienen más competencia y tienen que ser más cuidadosas con aquellos incautos que se atrevan a sintonizarlas. No ya por tener complacido a su público, sino por su propio bien.

Las cadenas hacen sus ingresos gracias a la publicidad, la cual se rige por las audiencias mediante el temidísimo share.

Es un hecho que los espectadores salen espantados a hacer zapping durante los anuncios, lo cual hace que baje la media del programa en ciernes. Así, si el programa está muy cargado de anuncios baja más, y si por culpa de esto el resultado de share es muy bajo, entonces la cadena tendrá más difícil vender espacios publicitarios para sucesivas entregas de la serie o programa. No es igual de goloso para los anunciantes un 11% que un 16%, eso está claro.

Por esto se dan estrategias como los estrenos sin publicidad. Es una apuesta arriesgada claro, porque has pagado por la producción de un episodio al que no le vas a sacar rentabilidad mediante anuncios ese día, pero así el dato de audiencia del estreno será mejor, más exitoso, y por tanto habrá más anunciantes deseosos de que sus marcas interrumpan tu producto.

En su post, Susana pone el ejemplo de ‘CSI’, que la otra noche fue emitida por Telecinco con tan sólo un corte justo después de los créditos, para luego dar el resto del tirón. Y si Susana se sorprendió de esto significa que no es usual, porque ella es de las que ven ‘CSI’ en Telecinco desde tiempos inmemoriales. Entonces, ¿a qué se debe esta escasa publicidad? ¿es un intento de la cadena amiga por congraciarse con sus espectadores y hacerles menos tedioso el visionado de la serie de forenses? Claramente no, todo tiene su explicación.

Hace un tiempo nadie discutía el liderazgo de los forenses en las noches de los lunes, pero de un tiempo a esta parte La 1 viene mojándole la oreja a Telecinco, a lo que hay que sumarle que las ofertas de Antena 3 y Cuatro en la noche también recogen unos buenos puntos de share. Y así la audiencia de la franquicia ‘CSI’ está viéndose minada poco a poco, y algo hay que hacer para aguantar el tipo y que no muera la gallina de los huevos de oro. Entonces reducir la publicidad, y por tanto, los minutos que puntúan más negativamente en cuanto a share, hacen que la media del programa salga mejor parada.

Todo se rige por balances, y para que los anunciantes estén dispuestos a pagar equis por unos segundos de emisión durante tu serie, tu serie deberá marcar equis de share, o sino el precio de los anuncios bajará. La ley del mercado, de toda la vida.

Así, las cadenas hoy día deben buscar ese equilibrio, colocar en la balanza las proporciones exactas de anuncios para que no deterioren al producto pero siga saliendo rentable. Autorregulación.

Es en este punto donde entra en juego una nueva práctica televisiva, una nueva estrategia para engañar al “sistema”. Es lo que yo llamo los “programas mártires”, una serie de espacios creados para llevarse de palos, inmolarse ante la audiencia y cosechar audiencias penosas para que otros programas puedan salir airosos. Ojo, el término “programas mártires” me lo he inventado yo, así que si queréis usarlo igual llamo a la SGAE para sacarle partido.

¿Cuáles son estos programas mártires a los que me refiero? Veamos unos cuantos ejemplos.

Subdivisión de programas. Empieza ‘El Hormiguero’, nos comemos un bloque enorme de anuncios, y luego vuelve a empezar, esta vez de verdad. ¿Qué pasa? Tenemos un mártir inmolándose. La cadena subdivide el programa en dos, por un lado ‘El hormiguero: Next’, que no es más que una avanzadilla y un montón de anuncios, y luego ‘El hormiguero’ en sí. Con esta división, los bajos datos de audiencia que provocan los anuncios en la versión “next” no afectan al programa, y así la media de ‘El hormiguero’ es mejor que si se midiese como un programa único. Otro ejemplo son los “En capítulos anteriores” de series como ‘Física o química’ y ‘El internado’, que actualmente computan separadas de sus respectivas series y se comen el marrón de los anuncios.

‘Vuélveme loca, esta noche’, reposiciones y otras medidas contra el futbol. Hace poco Telecinco “estrenaba” el programa una edición de access prime time del ‘Vuélveme loca’ del fin de semana. A priori esto no tenía sentido, ni es público para la franja, ni tiene objeto colocar un producto así de aislado en la parrilla, a una hora que no dice nada. El movimiento tenía otro objeto, ‘Vuélveme loca, esta noche’ actuaría de relleno durante el tiempo que dura el futbol, evento que arrasa en audiencia, y aguanta el tipo para que ‘Tierra de lobos’, el producto que la cadena quería mimar, no sufra los envistes de la audiencia con semejante competencia. No creo que nadie esperase de ‘Vuelve loca , esta noche’ un buen resultado. Era un mártir que se sacrificaba por los demás, y Telecinco lo eligió porque es un programa ya existente y ¿para qué crear algo nuevo y colocarlo en una franja destinada al fracaso? Esto no es nuevo, cuántas veces no habremos visto reposiciones de ‘Escenas de matrimonio’ o cualquier programa de access ser estirado hasta que se come el prime time enterito con tal de que la ficción estrella de la noche no compitiese con una prórroga futbolera.

Sigue leyendo

Cuestión de targets: los públicos y los contenidos

En los últimos días hemos conocido la noticia de la próxima aparición de nuevos canales de TDT, que llegarán previsiblemente tras el verano a nuestras pantallas. Concretamente el grupo Telecinco tiene previsto lanzar LaNueve, un canal que dicen que irá destinado al “público femenino”, mientras que desde Antena 3 sacarán el canal Nitro dedicado al “público masculino”.

Esto me ha hecho reflexionar sobre el concepto del target, de cómo unos contenidos buscan unos públicos u otros, o de cómo se plantean los grupos audiovisuales la búsqueda de públicos concretos en este panorama tan fragmentado que es el de la TDT. Es el tema que intentaré desarrollar en esta entrada y alguna más sucesiva.

Para empezar, la pregunta clave es: ¿existen contenidos para público masculino o femenino? Esto es, ¿influye el género a la hora de decantarse por una oferta televisiva u otra?

Se supone que sí, pero a mí me da que las cosas no son ni tan blancas ni tan negras. Yo no voy a entrar en polémicas sobre igualdad o sexismo porque por ahí no van los tiros, pero me llama la atención que se califiquen los contenidos para un género, cuando a cualquiera le puede gustar. Por ejemplo, mi serie favorita es ‘Mujeres desesperadas’ (ya en el título, la primera en la frente) y disfruto también series presuntamente femeninas como ‘Ugly Betty’, ‘Sexo en Nueva York’ o ‘Gossip girl’, en cambio Ruth nos contaba el otro día que ella, mujer, no suele gustar de contenidos que se califican “de mujeres”, y para poco en sus zappings por canales como Nova o Cosmopolitan. Otro ejemplo, yo odio el futbol y en cambio a Chicadelatele le apasiona, ¿es entonces el futbol un contenido para hombres? Igual no.

Con esto quiero decir que las cosas no son tan radicales como parece, pero finalmente sí que tenemos que tener en cuenta que si nos dicen lo de “masculino” o “femenino” igual es por algo. El mundo televisivo se mueve por una razón, la publicidad, que es la mayor fuente de ingresos de las cadenas televisivas, y a su vez, la publicidad se mueve en torno a estos conceptos de públicos objetivo a los que dirigir las campañas publicitarias.

La publicidad en ese sentido tira mucho de estadística, y aunque sí, habrá mujeres viendo los partidos de futbol y hombres viendo ‘El diario’, lo que a ellos les importa es el grueso, qué rasgos comunes tiene la mayoría de los espectadores que se sienta ante el televisor a ver un determinado programa y qué le podemos vender a ese espectador medio. Con este razonamiento, y basándonos en pura estadística sacada de esos aparatitos tan odiados por muchos llamados audímetros, podemos afirmar que sí que existen contenidos para hombres o mujeres, al igual que para viejos o jóvenes, o para distintos niveles socioculturales. Sigue leyendo

Abultando el prime time hasta el hastío: ¿cuánta publicidad le cabe a un capítulo?

Cuando estrenaron ‘Los protegidos’ empecé a verla, no es que sea una gran serie pero se deja ver y entretiene, pero dejé de verla cuando su emisión empezó a coincidir con la de ‘Perdidos’. Así, este martes como Cuatro había quitado la serie de la isla, volví al redil de Antena 3.

Así que estuve viendo el episodio titulado “Secretos y limones”, y para mi sorpresa la cadena nos dio junto con la serie una ración de anuncios como para dejarnos indigestos para todo el mes. Sé que es común que los programas de prime time tengan bastantes anuncios, pero esto se me antojaba excesivo.

Decidí comprobar si había sido una percepción mía por culpa de acostumbrarme a ver las series sin anuncios en mi disco duro, o si realmente se habían pasado con la publicidad.

Así, acudo a la web Telemanía para comprobar cuánto duró la emisión de ‘Los protegidos’ de este martes, y posteriormente me dirijo a la web de videos de Antena 3 para ver cuánto dura realmente el episodio sin cortes publicitarios. Y estos son los resultados:

El episodio propiamente dicho empezó a las 22:36 y acabó a las 00:20 aproximadamente. Es decir, que el total del capítulo con la publicidad duró en pantalla 1 hora y 43 minutos. Mientras, la suma de los tiempos de las seis partes en las que está dividido el episodio subido a la web, esto es, el tiempo del episodio en sí supone un total de 1 hora y 18 minutos. Esto significa que durante la emisión del episodio hubo 25 minutos de anuncios.

Y a todo esto hay que añadirle el recopilatorio de “en capítulos anteriores” que duró casi 13 minutos, entre los cuales, creo, también había publicidad, aunque no lo recuerdo seguro.

En total, entre el episodio y el recopilatorio, Antena 3 rellenó dos horas completas con un solo producto, y además llevó a su audiencia desde el prime time (un prime time muy avanzado, todo hay que decirlo) hasta bien entrada la noche.

Pero, ¿les compensa? Yo opino que a la larga no.

Sigue leyendo

Análisis de las novedades de RTVE (IV) Prime time de La 1

Uno de los apartados que me queda por analizar de las novedades de la nueva RTVE sin publicidad, y que hoy nos ocupa, es la oferta del prime time de La 1.

En rasgos generales se advierte una apuesta por ofertas más baratas. Pero antes de sacar conclusiones, hagamos un repaso de qué compondrá la parrilla de La 1.

Lunes. El primer día de la semana se estrenará ‘Un país para comérselo’, un programa documental en el que Imanol Arias y Juan Echanove recorrerán las mejores rutas gastronómicas de España. Un producto muy de tele pública, con famosos respetables y un enfoque de ensalzar la cultura del país, pero sinceramente me aburre nada más leer la sinopsis. La noche del lunes la completará una serie de producción externa aún por determinar. ¿Por “externa” quieren decir extranjera? ¿Se tratará de ‘Los Tudor’, serie de la que poseen los derechos? TVE reniega de las series de producción extranjera, a excepción de este reducto del lunes en segundo prime time que no sabemos qué tendrá. Entiendo la decisión en parte sí y en parte no, pero de esto hablaré más profundamente cuando hable de La 2.

Martes. Se alternarán las emisiones de ‘Españoles en el mundo’ y Champions League. Como hasta ahora, el programa de viajes ocupará la noche del martes, siempre y cuando no haya partidos de la Liga de Campeones de la que el ente tiene los derechos. Derechos que, por cierto, no debería haber comprando gastándose ese dineral, cuando de todas formas los habríamos visto por otro lado.

Miércoles. Turno de ‘Comando actualidad’ y ‘59 segundos’. Al igual que en los martes, los miércoles no sufrirán cambios de momento. En mi opinión, están depositando demasiada confianza en ‘Españoles en el mundo’ y ‘Comando actualidad’, y no es que no la merezcan, pero tarde o temprano empezarán a acuciar desgaste, y no parece que tengan muchas balas en la recámara.

Jueves. Como viene siendo costumbre, los jueves en La 1 se verán series nacionales como ‘Cuéntame cómo pasó’ o ‘Aguila Roja’. La novedad es que, en principio, sólo se verán series nacionales en este día. Así que o reducen el número de episodios por temporada o tardaremos mucho en retomar una serie. En este hueco podrían verse también ‘Pelotas’ o la nueva ‘Gran Reserva’. ¿Una noche de ficción tan sólo? Me parece fatal, ya que TVE debería estar invirtiendo precisamente en estos contenidos de calidad en lugar de reducirlos. Hagamos cuentas. 52 semanas entre 13 episodios (semanas) que dura la temporada de una serie, nos da que veremos solamente 4 temporadas de series en todo el año. ¿Soy al único que le parece muy pobre? Con tal panorama parece que poco sitio hay para nuevas apuestas.

Viernes. Pronto comenzará a emitirse ‘La hora de José Mota’. El curso pasado este espacio de humor tuvo una temporada de 13 programas, si esta es igual veremos a ver entonces con qué cubren su hueco después.

Sábados. Doble oferta con el veterano programa de reportajes ‘Informe Semanal’ y el contenedor cinematográfico ‘Versión Española’, que da el salto definitivo a La 1, tras varios especiales. Desaparecen las películas americanas del sábado, aunque veremos a  ver qué tipo de cintas emiten aquí. Hasta ahora las ediciones de ‘Versión Española’ en La 1 han estado dedicadas a los taquillazos españoles (‘Volver’, ‘Mar adentro’) y como taquillazos no hay tantos, me temo que veremos repetir las películas de Alex de la Iglesia una y otra vez. Esperemos que el programa no pierda mucho con el cambio de cadena por intentar mantener la audiencia de La 1, cosa difícil con cine español. De momento ya hemos salido perdiendo con el horario, pues empezará más tarde.

Domingos. Por último el domingo podremos ver cine americano de estreno dentro del contenedor ‘La película de la semana’. Según la ley, TVE tiene permitidos 52 estrenos de cine comercial extranjero al año, y 52 semanitas tiene el año. ¿Cine extranjero sí pero series extranjeras no? No lo entiendo, al menos las series productos de televisión, los cuales la población no puede ver en el cine como pasa con las películas. Tiene poco sentido…

Por otro lado, se supone que tanto las series como las películas no contarán con pausas publicitarias entre medias. Quizás si haya entre programa y programa, y siempre publicidad institucional y autopromociones, que es lo que está permitido. ¿No es excesivo? Yo reclamo mi alguna pausa publicitaria dentro del producto, vamos, la de ir al servicio de rigor. Recuerdo cuando ‘Versión española’ emitía sin cortes las películas (¡gracias Nestlé!) y aunque solía ser una gozada, muchas veces hacía falta ausentarse a la cocina o al baño en mitad y era un fastidio.

Mi sensación general para con La1 es que están queriendo hacer una tele muy de quedar bien. Es como lo de “yo sólo veo los documentales de La2”. Pues esto es algo así, pero para que un Presidente de Gobierno le diga a otro “en mi pública sólo hay información y reportajes”. Ahora, que el público vaya a tener interés por la oferta, eso ya es otro cantar.

—————————————————————————————————

Atención: Para leer el resto de entradas sobre las novedades se RTVE sin publicidad dirígete al tema recopilatorio.

Análisis de las novedades de RTVE: Una de cal y varias de arena (I)

Llevo desde que se anunciaron las novedades de la nueva RTVE sin publicidad con ganas de hacer un análisis y opinar qué me parecen las nuevas directrices. En líneas generales, y salvo alguna cosilla buena, no me ha gustado nada.

Me parece que la idea es la de hacer una tele muy “digna” pero que va a despertar nulo interés entre la población. Y yo me pregunto ¿es eso el servicio público? Informar, Educar, Entretener. Se olvidan de esto último totalmente.

Creo que hay un problema de base y es que han obviado que RTVE no es sólo el canal principal, La1, sino que tienen a su disposición una amplia gama de canales con los que conseguir distintos objetivos. Divide y vencerás, que se decía en Roma.

Deberían tener claro que 24h es el canal informativo, Clan el infantil, Teledeporte el deportivo, Cultural·es el de la cultura y la divulgación, y La2 una cosa rara dedicada a las minorías y la cultura. Entonces La1 debería quedar para el entretenimiento, un entretenimiento blanco y apto para todos los públicos, eso sí, pero entretenimiento al fin y al cabo.

Y es que están cargando La1 de extensísimos informativos y contenidos “dignos” y se están olvidando de que la pública debe ofrecer entretenimiento también.

¿Para qué sirve tener un canal de informativos si da el mismo contenido que el canal principal? No digo yo que desaparezcan los informativos de La1, porque es lógico que como canal principal deba tener su ración que destaque lo más importante. Pero debería quedarse en eso, en un informativo como el de ahora, que destaque lo esencial, y que luego quien quiera pase al otro canal para ampliar.

Y luego está de que entre la crisis, el déficit presupuestario y la supresión radical de los ingresos publicitarios, se han juntado el hambre con las ganas de comer. Y esto nos lleva a una televisión pública muy empobrecida, televisivamente hablando.

¿Qué sentido tiene una tercera edición del telediario “en colaboración con el canal 24h y con un extenso bloque de deportes”? ¿Por qué no hacer el informativo en el canal 24 horas y el extenso informativo deportivo en Teledeporte y dedicar La1 a otra cosa? Pues porque no hay duros. Simplemente. Son contenidos fáciles que se sacan de las propias redacciones de los canales y se rellenan así minutos de televisión. ¿Es esto el progreso?

Creo que va a quedar demostrado que quitar la publicidad ha sido un capricho y que no va a mejorar la televisión pública. ¿Por qué? Pues porque ya estamos empezando a ver recortes, cancelaciones de programas, etc. Y vemos cómo la parrilla se cimienta sobre programas baratos y no muy llamativos ni novedosos, tened claro que los reportajes tipo ‘Comando actualidad’ se van a reproducir como setas.

En la siguiente entrada, un análisis más en profundidad de los contenidos y estrategias de programación que deparan a La1.

—————————————————————————————————

Atención: Para leer el resto de entradas sobre las novedades se RTVE sin publicidad dirígete al tema recopilatorio.

Rumores apuntan a que TVE podría cancelar ‘La Señora’ por falta de presupuesto

laseñora

Sí, sólo son rumores de momento, y espero que no se cumplan. Según cuenta Anómalo, se comenta por ahí que TVE podría no renovar alguna de sus series, entre ellas ‘La Señora’ y ‘Pelotas’, por la falta de presupuesto derivada de la supresión de la publicidad. Parece que toca apretarse el cinturón, pero me parece pasarse.

Puedo entender que den cierre a una serie como ‘Pelotas’ cuya audiencia no ha destacado y tampoco ha conseguido críticas especialmente buenas, pero que acaben con ‘La Señora’, un producto que lidera y que además tiene una calidad impecable a varios niveles (ambientación, interpretación, guión, realización) sería una locura.

Según se dice, ‘La Señora’ acabaría su actual tercera temporada con un final más o menos cerrado pero dejando una puerta a una posible proxima temporada, por si la rescatan años después. También me pregunto si no habrá alguna otra cadena que esté salivando pensando en hacerse con ella cuando TVE la deje, al fin y al cabo es un producto líder que, aunque su target es muy de La1, podría funcionar en Antena 3 o Telecinco.

¿Para qué queremos entonces una televisión pública si niega a sus espectadores lo que de ella reclaman?

Yo desde el primer momento vi con malos ojos la supresión de la publicidad en el Ente porque me olía lo que vendría después. Y si se confirman estos rumores tendremos la certeza de que con el cambio hemos perdido en vez de ganar.

¿No sería mejor reducir la publicidad sin eliminarla? ¿no sería mejor quitar la publicidad de canales minoritarios (Clan, Cultural.es) y dejarla en los que sí rinden?

Pero claro, eso no queda tan bonito, de puertas a fuera, queda muy molón decir en una cumbre internacional que tú tienes una tele pública sin publicidad tan guay como la BBC.

El Dr. House vende casas en Granada

tuhouseenelcampus

Para quienes vivan en Granada, esta imagen les sonará porque puede verse en varias vayas publicitarias de la ciudad. Un grupo inmobiliario local anuncia quiere venderte una casa (una house) de esta peculiar manera.

Y no es que se hayan gastado un dineral en contratar a Hugh Laurie para que sea el rostro, nunca mejor dicho, de su promoción. Precisamente el reclamo no es el actor sino el personaje.

Simplemente con un hombre trajeado de espaldas que sujeta un bastón han recreado una particular versión del Dr. Gregory House, alma máter de la serie de Fox y que emite en España Cuatro. A esa imagen le complementan los eslóganes de “¿Tienes House?” y “Tu House en el Campus”,

Para rematar, añaden unas imágenes de tiritas cruzadas que recuerdan sin duda a las que tapan la boca de House en el cartel más famoso de la serie y unas raras enfermedades relacionadas con el mercado del ladrillo. Me encanta el de “Hipotecosis”.

El uso del personaje viene a pelo porque además del evidente juego de palabras House/Casa, justamente las casas que venden están muy cerca del Campus de la Salud, y de ahí la conexión.

Pero más allá de la curiosidad o la gracia, el anuncio nos puede hacer ver el nivel de aceptación de la serie en nuestro país. Si todo el mundo viendo un hombre trajeado con bastón es capaz de asociarlo a un producto televisivo, es innegable que éste es un éxito mayoritario.

Espero que no me lean los creadores de ‘House’ y no les demanden por cosas feas de derechos. ¡Ah! y no me preguntéis qué tal están los pisos porque no tengo ni idea, pero si queréis podéis echarle un ojo a la web. Y aviso que no me llevo comisión.