Cuestión de targets: los públicos y los contenidos

En los últimos días hemos conocido la noticia de la próxima aparición de nuevos canales de TDT, que llegarán previsiblemente tras el verano a nuestras pantallas. Concretamente el grupo Telecinco tiene previsto lanzar LaNueve, un canal que dicen que irá destinado al “público femenino”, mientras que desde Antena 3 sacarán el canal Nitro dedicado al “público masculino”.

Esto me ha hecho reflexionar sobre el concepto del target, de cómo unos contenidos buscan unos públicos u otros, o de cómo se plantean los grupos audiovisuales la búsqueda de públicos concretos en este panorama tan fragmentado que es el de la TDT. Es el tema que intentaré desarrollar en esta entrada y alguna más sucesiva.

Para empezar, la pregunta clave es: ¿existen contenidos para público masculino o femenino? Esto es, ¿influye el género a la hora de decantarse por una oferta televisiva u otra?

Se supone que sí, pero a mí me da que las cosas no son ni tan blancas ni tan negras. Yo no voy a entrar en polémicas sobre igualdad o sexismo porque por ahí no van los tiros, pero me llama la atención que se califiquen los contenidos para un género, cuando a cualquiera le puede gustar. Por ejemplo, mi serie favorita es ‘Mujeres desesperadas’ (ya en el título, la primera en la frente) y disfruto también series presuntamente femeninas como ‘Ugly Betty’, ‘Sexo en Nueva York’ o ‘Gossip girl’, en cambio Ruth nos contaba el otro día que ella, mujer, no suele gustar de contenidos que se califican “de mujeres”, y para poco en sus zappings por canales como Nova o Cosmopolitan. Otro ejemplo, yo odio el futbol y en cambio a Chicadelatele le apasiona, ¿es entonces el futbol un contenido para hombres? Igual no.

Con esto quiero decir que las cosas no son tan radicales como parece, pero finalmente sí que tenemos que tener en cuenta que si nos dicen lo de “masculino” o “femenino” igual es por algo. El mundo televisivo se mueve por una razón, la publicidad, que es la mayor fuente de ingresos de las cadenas televisivas, y a su vez, la publicidad se mueve en torno a estos conceptos de públicos objetivo a los que dirigir las campañas publicitarias.

La publicidad en ese sentido tira mucho de estadística, y aunque sí, habrá mujeres viendo los partidos de futbol y hombres viendo ‘El diario’, lo que a ellos les importa es el grueso, qué rasgos comunes tiene la mayoría de los espectadores que se sienta ante el televisor a ver un determinado programa y qué le podemos vender a ese espectador medio. Con este razonamiento, y basándonos en pura estadística sacada de esos aparatitos tan odiados por muchos llamados audímetros, podemos afirmar que sí que existen contenidos para hombres o mujeres, al igual que para viejos o jóvenes, o para distintos niveles socioculturales. Sigue leyendo