8 razones para NO cancelar un programa

cancelledEn la televisión, los programas aparecen y desaparecen continuamente, y en la mayoría de ocasiones los formatos tienen una vida muy corta que acaba con la temida cancelación.

A veces estas cancelaciones se deben a que el programa en sí no consigue conectar con la audiencia, falla alguno de los factores que lo forman (contenidos, estructura, presentador…), o simplemente porque es malo. Pero otras muchas veces, se tiran a la basura programas que podrían haber durado más o incluso haber triunfado.

A continuación comentaré una serie de razones para no cancelar un programa, y cómo proceder en caso de que un producto no funcione:

– No canceles un programa si éste funciona. Parece una perogrullada pero no lo es. Y si no miremos cómo la NBC ha cancelado este año ‘Medium’, siendo el show más visto de su noche del lunes.

– No canceles un programa si no tienes algo mejor que poner. Algunos programadores creen que con suprimir un programa ya tienen el cielo ganado. Y la audiencia no te la da lo que quitas, si no lo que pones en su lugar. Ejemplo de ello han sido varios de los movimientos en las tardes de Cuatro que han parecido palos de ciego. Cuando decidieron suprimir de la parrilla vespertina ‘HKM’ y canceló ‘Estas no son las noticias’ aun no tenían preparados los estrenos de ‘Elígeme’ y ‘20P’, por lo que tuvieron que emitir ‘El encantador de perros’, un buen programa pero que, a todas luces, no está hecho para atrapar a la audiencia de forma diaria, o una serie como ‘Crossing Jordan’ que claramente era un parche mientras llegaban los nuevos programas. Este error también lo cometió Antena 3 en la sobremesa. Tras un buen comienzo y un rendimiento aceptable, la audiencia de ‘Lalola’ comenzó a decaer. La cadena se apresuró a finalizar el serial sin buscar algo mejor que programar. Desde entonces, esa franja ha conocido varios parches que han conseguido resultados aún peores que los malos datos de los últimos capítulos de ‘Lalola’. También le pasó a Antena 3 en su franja del access prime time. Suprimió ‘18’ por unos datos que consideraban insuficientes sin tener nada mejor que poner. Desde entonces han estirado hasta el límite el telediario, han introducido enormes bloques publicitarios y han programado refritos de episodios pasados de la serie del prime time (como ‘Física o Química: Todo lo vivido’ o ‘Los archivos secretos del Internado’). Todas estas opciones consiguen resultados peores que la cancelada ‘18’.

– No canceles un programa si vas a crear muy mala imagen para la cadena. Hay veces que las audiencias son mediocres, pero es mejor aguantar con el programa que suprimirlo y perder credibilidad a manos llenas. Aquí podemos volver a poner el ejemplo de Antena 3 y ‘18’. La cadena de San Sebastián de los Reyes se pasó meses bombardeando a la audiencia con promos y videoclips sobre su nueva serie, la cual parecía que sería un bombazo. Después, tras cuatro episodios, la gran apuesta de la cadena es retirada. Sin duda la cadena quedó en una posición vergonzosa, dando una imagen de lo que los americanos llamarían “loser”. Habría sido más inteligente aguantar el tipo un poco más de tiempo que confirmar ante la audiencia que tu gran apuesta de la temporada ha sido un soberano fracaso. También podríamos aplicar esta regla a esos espacios televisivos que, aunque no tienen grandes audiencias, crean buena imagen a la cadena, siendo estos especialmente los culturales. Programas como ‘Redes’ o ’59 segundos’ nunca conseguirán enormes datos de share, pero crean buena imagen, por lo que su eliminación haría quedar mal a la cadena.

– No canceles un programa si su problema es el lead-in que tiene. Los datos de audiencia de un programa no se deben sólo a sí mismo, sino a su posición en la parrilla. Así, es decisivo el lead-in que tiene, es decir, qué programa le precede y qué lecho de audiencia le deja. Este ha sido el problema que ha tenido ‘Me llamo Earl’ esta temporada, desde mi punto de vista. La audiencia de la serie ha bajado drásticamente ésta temporada más por culpa de los bajos resultados de la sitcom que le precedía, ‘Kath & Kim’, que por la calidad de la serie en sí misma. Otro ejemplo fue el magacín matinal ‘Salud a la carta’ que emitió laSexta. Era casi imposible que un programa de poca duración como este, pudiese conseguir una gran audiencia si tenía como predecesor dos horas u hora y media de teletienda y calltv con audiencias por debajo del 1%.

Sigue leyendo

Anuncios